Al menos 16 voluntarios de la Policía iraquí han resultado muertos y otros 22 heridos en un atentado perpetrado por un suicida al oeste de Bagdad, según informaron fuentes de los cuerpos de seguridad.

Las mismas fuentes precisaron que el atacante se inmoló al detonar la carga explosiva que llevaba adosada al cuerpo en medio de un grupo de voluntarios que se congregaban junto a un centro policial de la localidad de Al Hesua, a 25 kilómetros de de la capital.

Los miembros de la Policía y el Ejército iraquíes se han convertido en blanco predilecto de los grupos insurgentes y terroristas por considerarlos colaboracionistas con las fuerzas de "ocupación" estadounidenses.

Un día de atentados

Pero no ha sido el único atentado del sábado. Otros dos atentados tuvieron lugar en esta jornada.

Dos policías resultaron muertos en otros dos atentados cometidos por la mañana

Al menos dos personas resultaron muertas y otras nueve heridas durante la mañana por el estallido de un coche bomba en Bagdad y de un artefacto explosivo en la ciudad de Kirkuk, según fuentes de los cuerpos de seguridad locales.

En la capital, un policía perdió la vida y otros cinco están heridos de diversa gravedad por la detonación causada por un suicida al empotrar el coche bomba contra una comisaría ubicada en la zona de Karj, en el oeste de la capital, de mayoría suní.

Asimismo, el estallido de otro artefacto explosivo al paso de una patrulla policial dejó un balance de un civil muerto y tres policías heridos en el centro de la rica ciudad petrolera de Kirkuk, 250 kilómetros al norte de la capital.