El alcalde de Vitoria, Javier Maroto (PP), ha acusado este jueves al resto de partidos de "conocer y consentir" el fraude en las ayudas sociales, después de comparecer ante el fiscal Superior Vasco tras una denuncia de SOS Racismo, por delitos de incitación al odio y contra los derechos de los extranjeros.

"Pido a todas las formaciones que se quiten la venda de los ojos y revisen una norma que permite el abuso y que haya personas que delinquen por la mañana y por la tarde cobran la Renta de Garantía de Ingresos (RGI), y que concede sueldos vitalicios de 866 euros a personas en situación irregular", ha dicho en declaraciones a los medios de comunicación.

Maroto ha recordado que el fraude está cifrado en más de 20 millones de euros -según informó el departamento autonómico de Empleo y Políticas Sociales a una pregunta del PP en el Parlamento vasco- y ha criticado que ese dinero sea sufragado por "trabajadores que no ganan 800 euros al mes, autónomos y personas que han cotizado muchos años a la Seguridad Social y que ahora desconocen si cobrarán sus pensiones".

Respecto a las declaraciones objeto de la denuncia, en las que dijo que muchos inmigrantes "viven principalmente de las ayudas sociales y no tienen ningún interés en trabajar o integrarse", y tachó de "escandaloso" el caso de ciudadanos de origen argelino y marroquí que residen en Vitoria, Maroto ha asegurado que "nada más lejos" de su voluntad que "se criminalice a todos los inmigrantes por igual".

La normativa "no se adapta" a otros países

"El Gobierno vasco ha reconocido que una de cada cuatro RGI revisadas contiene incumplimientos o fraudes; estas ayudas deben seguir existiendo, pero pido al resto de partidos que dejen de decir 'no' a las propuestas del PP para modificar la norma y evitar los abusos, que todos saben que se producen", ha dicho.

En este punto ha citado expresamente al consejero vasco de Empleo y Políticas Sociales, Juan María Aburto, y al presidente del PNV, Andoni Ortuzar.

Ha resaltado que la normativa del País Vasco "no se adapta" a lo que se está regulando en países como Dinamarca, Suecia o Noruega, donde un requisito "imprescindible" para acceder a ayudas es disponer de residencia "legal y habitual", ni tampoco "al principio básico de solidaridad" ya que "muchas personas quedan fuera de la RGI, mientras que otros acceden sin dificultad".

El regidor vitoriano ha comparecido durante algo más de una hora ante el fiscal Javier Calparsoro, que debe decidir ahora si archiva o sigue con la denuncia, en el Palacio de Justicia de Bilbao, a donde ha llegado caminando a las 08.30 horas.

"Esto no puede ser"

Varias decenas de personas, convocadas por SOS Racismo, le han recibido a las puertas del Palacio de Justicia con gritos de "racista", "sinvergüenza" y "Maroto, vas a caer", y portando una pancarta en la que se leía "No a la criminalización de la pobreza. En defensa de los derechos sociales".

Un portavoz de este colectivo, Fede García, ha considerado que Maroto "tiene que asumir las consecuencias" de sus declaraciones "racistas y excluyentes, que causan daños en la sociedad vasca", y ha afirmado que, antes de hablar de fraude, "debería limpiar primero su propia casa, su propio partido".

Ha pedido a los partidos políticos representados en el Ayuntamiento de Vitoria que "decidan ya" presentar una moción de censura contra el alcalde, porque en caso contrario, significaría que "quizá les viene mucho mejor estar en los titulares de prensa hasta el día de las elecciones municipales, y esto no puede ser", porque "juegan con la convivencia social".

Consulta aquí más noticias de Álava.