Chris Levine- She´s Light (Dots), 2013
Kate Moss retratada en 2013 por Chris Levine © Courtesy of the artist and The Fine Art Society Contemporary

La leyenda dice —porque a estas alturas de la película todo lo relacionado con Kate Moss tiene un carácter casi mitológico— que la descubrió la fundadora de una agencia cuando la vio en un aeropuerto en 1988. La niña tenía 14 años (había nacido en 1974), sus padres (una camarera y un empleado de línea aérea) se acababan de divorciar y la figura de la cría condensaba el canon de belleza que marcaría la década siguiente: flaca, pálida, con las paletillas de la dentadura separadas por unos milímetros, una altura correcta (1,70) y proporciones adecuadas para los tiempos (86-66-90, es decir, poco pecho, cintura mínima y caderas marcadas, pero sin pasarse).

Después de tres décadas siendo una de las top model más cotizadas del planeta —pese a que en 2014 cumplió 40 sigue estando entre las mejor pagadas: 5,6 millones de dólares este año, 4,5 el anterior y 7,3 en 2012 segun los ranking de la revista Forbes—, se ha convertido en un icono universal para el público y el arte: una estatua de oro con su figura en una pose de contorsionista (Siren, de Marc Quinn) fue comprada en 2008 por el British Museum por 1,5 millones de libras esterlinas, casi dos millones de euros. Es probable que ninguna otra persona viva esté representada entre los ocho millones de objetos de la gran pinacoteca inglesa.

'Heroin chic'

La exposición Kate Moss: the icon (Kate Moss: el icono) condensa la carrera de la modelo y presenta una antología seleccionada sobre las millares de fotos que le han tomado en estos años, sobre todo durante su reinado como líder del heroin chic, la tendencia de muchachas andróginas y de talla cero que mandó en las pasarelas del mundo durante los años noventa, despertando críticas por la promoción de un tipo de mujer que parecía o anoréxica o yonqui —cuando Bill Clinton, entonces presidente de los EE UU, se quejó en público y oficialmente del asunto, Moss dijo lo mismo que ha mantenido siempre: "¿Cómo tengo que convencer a los demás que no soy anoréxica?. El canon de la figura esquelética aún colea, pero ha sido sustituido por una tropa de modelos de proporciones voluptuosas que comanda la brasileña Gisele Bündchen.

Ha aparecido más veces que nadie en la portada de la revista 'Vogue': 30 La muestra sobre las fotos de Moss, que se celebrará del 27 de noviembre al 21 de febrero de 2015 en la galería Hiltawsky de Berlín, está basada en que hablamos de una mujer que "es, sin duda, un icono de nuestro tiempo" desde que firmó con una edad realmente precoz su primer contrato con Calvin Klein, marca de la que se convirtió en imagen única.

Al tiempo se labró una carrera, casi sin abrir la boca, como persona de calado social, condición que la llevó a aparecer entre el centenar de ciudadanos más influyentes del mundo según la revista Time y ocupar nada menos que treinta veces, más que ninguna otra mujer en la historia, la portada de Vogue.

'A pesar de algunos escándalos'

Durante la década de los años noventa, anotan desde la galería, Moss perteneció al "pequeño grupo de supermodelos", junto con Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Cindy Crawford, Christy Turlington y Linda Evangelista, que ocupaba "las portadas de todas las revistas de moda" y posaba para los mejores fotógrafos. "A pesar de algunos escándalos", añaden como única referencia a su difundido y prolongado flirteo con la cocaína, Moss "se ha convertido en el gran icono contemporáneo".

La muestra combina retratos de sesiones tempranas, como la que firmó David Ross en 1974, con imágenes sumamente conocidas —la serie de Albert Watson en Marruecos— y otras no tanto. Hay fotos de, entre otros, Michel Haddi, Pamela Hanson, Marc Hispard, Chris Levine, Dana Lixemberg, Roxanne Lowit, Jurgen Ostarhild, David Ross Elliott y Satoshi Saikusa.