Quico Torres reflexiona sobre la forma con 27 esculturas y da a conocer un nuevo material cerámico

El artista valenciano Quico Torres inaugura en el Centro del Carmen de Valencia la exposición 'Reflexiones sobre la materia y la forma', que recopila cerca de una treintena de esculturas en madera, hormigón, hierro y, además, da a conocer un nuevo material cerámico con resinas sintéticas, el Krion, nunca empleado en la plástica y que ha sido descubierto por el autor para este papel, ya que hasta ahora se utilizaba en utilizado en revestimientos de fachadas.
Una obra de Quico Torres
Una obra de Quico Torres
CONSORCIO DE MUSEOS

El artista valenciano Quico Torres inaugura en el Centro del Carmen de Valencia la exposición 'Reflexiones sobre la materia y la forma', que recopila cerca de una treintena de esculturas en madera, hormigón, hierro y, además, da a conocer un nuevo material cerámico con resinas sintéticas, el Krion, nunca empleado en la plástica y que ha sido descubierto por el autor para este papel, ya que hasta ahora se utilizaba en utilizado en revestimientos de fachadas.

La muestra ha sido presentado este jueves por el director-gerente del Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana, Felipe Garín; el comisario de la exposición, Boye Llorens, y el propio artista. Además, ha estado presente el compositor valenciano Vicent Berenguer, quien ha presentado la obra para clarinete 'Materiae', compuesta especialmente para la exposición y que se estrenará esta tarde durante la inauguración de la muestra.

La exposición propone una fugaz mirada sobre la trayectoria del escultor Quico Torres y da a conocer un nuevo material nunca empleado en la plástica descubierto por el artista, el Krion, un soporte cerámico con resinas sintéticas utilizado sobre todo en revestimientos de fachadas. En su continua investigación en la materia Quico Torres aplica por primera vez este material en la práctica escultórica.

Quico Torres (Benissa, 1963) lleva cerca de 30 años dedicado a la escultura. Además de realizar más de un centenar de exposiciones tanto individuales como colectivas, Torres tiene obra en numerosas instituciones y sus esculturas de gran tamaño forman parte del entorno urbano de ciudades alicantinas como Benidorm, Benissa, Altea, Teulada, Denia, etc.

La selección, que podrá verse hasta el 11 de enero, presenta una selección de 29 obras que abarca desde sus primeras obras de los años ochenta realizadas en madera, pasando por la etapa del hormigón, hasta las últimas esculturas —alguna terminada poco antes de la inauguración— realizadas en Krión.

Según Garín, "la exposición de Quico Torres, aunque presenta muchas obras históricas de su trabajo, se articuló pensando en esta sala, la sala del Refectorio donde la escultura dialoga perfectamente con la arquitectura. Muchas de las piezas que aquí se presentan se han realizado ya pensando en esta exposición".

Por su parte, el comisario ha explicado que "en la exposición hemos buscado mostrar una panorámica de su trabajo en el que podemos ver que las temáticas y formas dependen mucho del material con el que trabaja: con la madera hace formas orgánicas, del hierro y del hormigón formas arquitectónicas y con el krion su obra se vuelve más osada e introspectiva Quico da un sentido a su obra muy artesanal del que se percibe un conocimiento y un gran respecto por la materia. En su obra Quico está pensando en la huella del hombre sobre la materia".

Sobre el krion, Quico Torres ha reconocido que "es el material más complicado de trabajar". "En primer lugar —ha detallado— porque he tenido que fabricarme mis propias herramientas y aprender yo de la materia y por otro lado por la dificultad de manejo que supone un material que es muy frágil y a la vez tan duro de trabajar como el hierro".

El creador ha agregado que las piezas de krion que se exhiben en el Centro del Carmen es la primera vez que se muestran y es el resultado de un año e trabajo. "Cada una me ha llevado un mes y medio de trabajo. El krion debe calentarse para trabajarlo y en sólo unos minutos se enfría y ya no puedes volver a calentarlo así que es una obra que debe estar muy pensada desde el principio. Tras la construcción he utilizado hasta 6 lijas para su finalización", ha comentado.

"En la búsqueda de nuevos materiales he encontrado en el krion una fuente de inspiración. Un artista debe estar siempre en continua búsqueda de nuevas formas de expresarse. Tras el hierro, cobre, hormigón, etc. tenemos ahora un nuevo material en el que los escultores vamos a poder expresarnos. Me gustaría que los jóvenes artistas vinieran a ver mi exposición y utilicen este material para hacer su propia obra", ha explicado el artista", ha manifestado Torres.

Estructura de la muestra

Las esculturas en madera del principio, descubren cierta fascinación del artista por lo orgánico, por la madera como materia prima que brinda la naturaleza. La madera permite una interpretación sinuosa de las formas orgánicas de Jean Arp o de Henry Moore para evocar la dimensión onírica, poética y subjetiva de la relación del artista con el mundo. Pero al mismo tiempo, estas esculturas evidencian también una preocupación elemental por la masa y la modulación de su forma en el espacio.

Esta preocupación es quizá más evidente en las piedras pues, aun siendo compatible su carácter mineral con las inquietudes organicistas, no ofrecen la calidez de la madera y aportan una perspectiva más metafísica.

El despliegue de la materia en el espacio se concibe como una huella que el artista puede moldear en el aire. Llorens explica que "el parecido con la idea del dibujo en el espacio de Julio González se aprecia en la única escultura de Quico Torres realizada en hierro forjado, formalmente próxima a las 'herramientas poéticas e inútiles' de Martín Chirino. Pero el hierro sólo vuelve a aparecer como elemento constructivo y complementario en las esculturas de hormigón, acaso la serie que mejor ha contribuido hasta ahora a definir la personalidad del artista".

La cuestión de la huella del artista en la materia adquiere un nuevo sentido con el hormigón, donde asoma la influencia de Salvador Soria, maestro y amigo de Quico Torres. La técnica del encofrado, con sus combinaciones de áridos, incrustaciones y vaciados, requiere un mayor reconocimiento de la naturaleza instrumental de la materia y, por tanto, del trabajo del artista.

El interés por evidenciar las huellas del proceso en el resultado final conduce a destacar aspectos constructivos de la obra, más cercanos a la arquitectura que a la naturaleza. El contacto del artista con los materiales de construcción le descubrió el krion. Se trata de un material cerámico con resinas sintéticas utilizado sobre todo en revestimientos de fachadas.

Con una fascinación sincera y la inquietud experimental consustancial a la naturaleza de un artista, Quico Torres comenzó a explorar las posibilidades plásticas de este nuevo material. La combinación de maleabilidad y rigidez del Krión permite proyectar las sugerentes formas orgánicas bajo nuevos parámetros, con renovada libertad expresiva.

Las esculturas en krion suponen una vuelta a las inquietudes formales de los inicios, por una cuestión de necesidad, de obligación moral, como un imperativo categórico, aquello que en definitiva rige el quehacer de un artista.

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