'Adán y Eva'
Una imagen del 'dating show' de Cuatro 'Adán y Eva'. Cuatro

Una joven rubia trata de ocultar sus pechos con la melena mientras conoce a su posible Adán: un cordobés de pectorales reventones y aroma a gimnasio.  Otra ninfa femenina, escrupulosamente depilada, hace su entrada. Hay escenas de traseros apretados paseando por la playa, rivalidad por seducir al único varón del grupo, celos y, después, un cuarto agente —otro muchacho esbelto— que, se define como "bien dotado" y que finalmente, hace edredoning con la primera de las féminas, la que aseguró que nunca se acostaría con un hombre en la primera cita.

La grandiosidad del paisaje —una isla croata— contrasta con la liviandad de los diálogos ("No soy una chica fácil", "busco un tío con buena economía", "es simpática pero no es mi tipo"...) y con los tropiezos culturales de alguna protagonista: ("¿Qué es la Alhambrada?", pregunta refiriéndose a La Alhambra, "¿está en Córdoba?").

Más que el desnudo, la gente quiere ver quién se atreve a participar en un espacio así Es el resumen de la primera entrega —conclusiva y con pocos preámbulos— de Adán y Eva, el dating show (programa de citas) nudista y sin pixelados que Cuatro estrenó este martes con un exitoso índice de audiencia del 14,8%. Aunque el share no le permitió liderar el prime time (que fue para Velvet),  sí le concedió un honroso segundo puesto en el ranking y le convirtió en el mejor estreno de un contenido de entretenimiento de toda la historia de su cadena.

Donde sí saboreó una victoria plena fue en las redes sociales (y, posiblemente, en las conversaciones de bar del día siguiente). En Twitter generó 124.222 comentarios que le auparon al primer puesto de los trending topic en España (allí seguía este miércoles) e, incluso, colarse entre los temas más comentados en todo el planeta.

"El programa goza de mayor aceptación entre el público  joven, que es el que participa con más asiduidad en las redes sociales", explica el sociólogo Guillemo Sánchez Prieto, que alude al conservadurismo de la sociedad española a la hora de explicar el triunfo del dating show: "En una sociedad menos conservadora, donde el nudismo fuera algo habitual y aceptado, un programa así no resultaría impactante".

Sin embargo, tanto los responsables de la propia cadena como el experto coinciden en señalar que el desnudo integral de los participantes no justifica, por sí mismo,  la alta aceptación del formato: mientras para Cuatro, la desnudez "es un elemento diferenciador, pero circunstancial" en un programa "ameno, lleno de guiños humorísticos", el segundo, sin obviar el poder de la atracción del erotismo, destaca además el interés que puede despertar el hecho "de ver qué gente está dispuesta  a compartir su intimidad hasta ese grado".

El contenido de los comentarios que pueblan las redes sociales parece darles la razón: "La mayoría se refieren a anécdotas del programa y al comportamiento de los protagonistas, no a su físico", destacan desde el grupo Mediaset.

Más masculino que femenino

Los resultados de audiencia también dejan otro dato: el espacio congregó ante el televisor a más hombres (16,3% de la cuota de pantalla global de ese día) que a mujeres (13,4%) y fue la opción más elegida por el público masculino en esa franja horaria, frente a la de Velvet, escogida por ellas. "Más que el desnudo, posiblemente a ellos les atraiga el elemento de competición, la pelea de gallos y ver quién se alza con el trofeo. Si el 'trofeo' es una mujer, más aún", reflexiona el sociólogo Sánchez Prieto. Los dos 'Adán' de la primera entrega fueron Alejandro y Luis. En la próxima entrega se esperan nuevos participantes.

Una moda internacional

Aunque en España son prácticamente unos recién llegados, los programas con concursantes desnudos llevan ya más de un año instalados en la parrilla estadounidense, donde se mantienen con buena aceptación por parte del público. El pionero allí fue Naked and Afraid (Desnudos y con miedo), que Discovery Channel estrenó en 2013. Los protagonistas eran un hombre y una mujer que, además de intimar entre ellos, se enfrentaban al reto de sobrevivir en la naturaleza. Después, llegaron otros como Buying Naked (Comprando desnudos), Dating Naked (Ligar desnudo) y Naked Vegas (Las Vegas al Desnudo). Asimismo, Adán y Eva es una adaptación del formato holandés Adan looking for Eve.