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Daria y Cedrid juegan en cama con su primer hijo 'Intermarried'- Photographs by © Yael Ben-Zion, with essays by Amy Chua and Maurice Berger. Published by Kehrer Verlag.

A la fotógrafa Yael Ben-Zion, nacida en los EE UU en una familia judía y criada en Israel, le chocó en 2009 una campaña del Gobierno de este país que deploraba en tono quejumbroso y sentimentaloide la pérdida de los israelíes que emigraban a otros países y contraían matrimonio con personas de religiones distintas a la judía [vídeo de uno de los spots]. Emparejada ella misma con un hombre de otra confesión, decidió iniciar Intermarried (del verbo inglés intermarry, casarse con personas de otro grupo racial o religioso), un proyecto en el que ha empleado cuatro años para mostrar las trabas cotidianas que sufren los matrimonios mixtos y defender el derecho a este tipo de uniones.

El resultado de la iniciativa es un libro que propone un diálogo sobre las relaciones mixtas, sean religiosas, raciales o de género sexual. La fotógrafa ha retratado y entrevistado a numerosas parejas que han decidido "compartir sus vidas sin que importen los diferentes orígenes" de cada una de las partes. El resultado es el fotoensayo Intermarried, editado en Europa por Kehrer [128 páginas, 39,9 euros].

'Maleables y adaptables'

La principal conclusión del reportaje es que nuestras creencias son "mucho más maleables y adaptables de lo que nosotros mismos pensamos" y que los matrimonios mixtos ya no "provocan el escándalo" de otras épocas, escribe en el prólogo de la obra el profesor universitario e historiador Maurice Berger. La también prologuista Amy Chua, profesora de Derecho, añade que la visión de la fotógrafa "evita los clichés en un asunto a menudo cargado de prejuicios y opiniones preconcebidas".

Una sutil narración con varias facetas: fotografía, entrevistas e intimidad Las parejas y sus hijos permitieron el acceso de la fotógrafa Las familias que dan la cara en  presenteden Intermarried permitieron a Ben-Zion el acceso a la vida que transcurre en el interior de los hogares. Las imágenes basculan entre lo documental y los retratos de intimidad. Cada uno de los retratados, incluyendo en ocasiones a los hijos, fueron entrevistados por la fotógrafa para que explicaran las circunstancias, valores y problemas de vivir en una familia mixta, lo que da lugar a una sutil narración con varias facetas.

'Todas las relaciones, normales'

Una pareja de mujer blanca y hombre negro, Daria y Cedrid, retoza en cama con su primer bebé. "El término mixto procede solamente de la observación externa, es una palabra que usan los otros para definir lo que ven sus ojos. Todas las parejas, gay, hetero, verano-invierno..., todas se reducen a asuntos de la vida cotidiana: tiempo con la familia, dinero, sexo, hijos. Todas las relaciones están destinadas a ser normales", dice Cedric.

Nuestras madres se conocieron en el hospital cuando nació su nieta Jeff e Ilana son de distintas religiones —él es católico y ella judía— y sólo con el nacimiento de su hija lograron que las familias de ambos rompieran con los prejuicios y aceptasen con plenitud y sin miramientos la unión. "Nuestras madres se conocieron en el hospital en 2006, cuando Annabel nació. No se habían visto hasta entonces", recuerda Ilana.

La fotógrafa dedica el libro a una mujer negra a la que conoció en 2007 en Nueva York, Beatrice Rippy, que se casó con un blanco en los años cincuenta, cuando más de la mitad de los estados del país prohibían por ley las uniones interraciales. Rippy, entonces viuda, sería una de las protagonistas de la monografía de Ben-Zion, pero murió antes de que esta iniciara el libro.