Limpiarán de cables las calles del casco histórico
En esta calle tan estrecha, junto a Calderería, los cables pasan de una fachada a otra (EFE)
En los próximos tres años asistiremos a un completo lavado de imagen del casco histórico granadino, pues desaparecerán los cables que afean sus calles.

Se trata de una iniciativa que surge en virtud de un acuerdo suscrito ayer por la Gerencia de Urbanismo y Sevillana-Endesa, por el que la eléctrica se compromete a eliminar en ese tiempo los cruces aéreos de las redes de baja tensión del centro.

Ahora bien, no van a desaparecer todos «porque a día de hoy es imposible eliminar toda la red pública aérea», justifica el director provincial de Sevillana, José Luis Pérez Mañas. No obstante, sí lo harán los de mayor impacto visual.

«Se trata de una actuación  similar a la que comenzamos hace unos meses en el Albaicín y fundamental para mejorar la imagen turística de la ciudad, sobre todo de las zonas protegidas», valoraba el concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, poco después de plasmar una de sus últimas firmas como responsable de Urbanismo. La eliminación de los cables implica levantar algunas calles «pero no completamente, aunque sí serán necesarias algunas obras», matizaba el edil. Esto es, se abrirán zanjas en algunas vías para poder soterrar los cables y en otras se aprovecharán los conductos realizados recientemente por el Consistorio.

Claves del convenio

Plazo: De 2007 a 2009.

Actuaciones: Calderería, Tablas, Cuchilleros, Corazones, Silencio, entre otras. Si alguna técnicamente no fuera posible, se estudiarían alternativas como Campo del Príncipe o San Juan de Dios.

Inversión: Unos 500.000 euros (150.000 al año).

Obligaciones de los propietarios

Una de las contrapartidas del convenio es el compromiso que adquiere el Consistorio de continuar exigiendo a los beneficiarios de los permisos de edificación que se concedan en el centro la eliminación de las conducciones aéreas. Sevillana obtiene a cambio terrenos en La Chana y en el Zaidín para levantar dos subestaciones, la autorización para ampliar las de Beiro y El Fargue y reformar sus oficinas en el paseo de la Bomba.