Una de las pasarelas que cruzan los humedales del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.
Una de las pasarelas que cruzan los humedales del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel. Agencias

A pesar de las lluvias de las últimas semanas, la situación del parque Nacional de las Tablas de Daimiel, en la provincial de Ciudad Real, mantiene una situación "crítica de supervivencia".

Los últimos informes indican que  solo un 1% del área encharcable del parque está inundada, lo que suma unas 20 hectáreas de las 1.750 que potencialmente pueden estar encharcadas.

Con el fin de evitar su desparición, el Ministerio de Medio Ambiente adquirió este martes varias fincas con una superficie de 95,2 hectáreas en el área de protección de Daimiel, y ha anunciado que comprará más terrenos por un importe de 10 millones de euros para aumentar la superficie inundada de este espacio natural.

Las fincas adquiridas este martes son terrenos con pozos legalizados y que han costado al Ministerio casi dos millones de euros.

Con estas operaciones, se pretende que se dejen de regar esas fincas y que el agua de sus pozos se bombee al parque y de este modo pueda aumentar la superficie encharcada.

La superficie con agua del parque se mantiene gracias a bombeos de pozos cercanos
Además de reducir la superficie regada en el entorno y enviar el agua a las Tablas, el Ministerio prevee que se reconviertan los cultivos para adaptarlos a los tradicionales del parque, sobre cuya situación afirmó que "es delicada", ya que la superficie con agua se mantiene gracias a bombeos de pozos cercanos.

El secretario general para el Territorio y la Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, Antonio Serrano, afirmó que está garantizada la nidificación propia de la primavera en las aves migratorias, aunque insistió en que las Tablas se encuentran "muy lejos de su situación óptima".

Serrano explicó también que, aunque el parque, en tanto que cauce de un río, es propiedad pública, su zona de protección de los alrededores ha contado tradicionalmente con numerosas fincas privadas "en donde se ha venido desarrollando una agricultura -precisó- no siempre compatible con la permanencia del parque nacional".

Por ello, continuó, desde el año 1994 el Estado viene comprando propiedades del entorno de las Tablas, y desde finales de 2005 hasta la actualidad se han adquirido 286 hectáreas, la misma cantidad que en los años precedentes hasta 1994.