Guillermo de Inglaterra
Príncipe Guillermo y Kate Middleton (© Korpa). © Korpa

Los viejos prejuicios de clase han vuelto a aflorar en Inglaterra, donde algunos tabloides se preguntan si el príncipe Guillermo de Inglaterra decidió dejar a su novia Kate Middleton porque sus familiares y amigos consideraban a la muchacha demasiado "clase media".

El círculo más clasista del príncipe Guillermo no acepta determinadas actitudes que ellos catalogan como "vulgares" de la madre de Kate
Según comenta en tono crítico el diario The Times, el blanco a abatir es la madre de Kate, Carole, una ex azafata que ha sido vista en público mascando chicle y que llama al retrete "toilet" en lugar de utilizar la palabra más fina de "lavatory".

 

Además, colmo del ridículo para algunos, cuando le presentaron a la Reina Isabel II, en lugar de decir "Hello Ma'am" (Hola, señora), como se esperaba de ella, soltó un vulgar "Pleased to meet you" (Encantada de conocerla).

Otros se han escandalizado supuestamente porque cuando no ha entendido u oído bien algo, dice "Pardon" (perdón) o incluso "¿Qué?" y no alguna expresión más refinada.

Los amigos más clasistas de Guillermo se refieren supuestamente a Carole Middleton como "Mrs. Meddleton", haciendo un juego de palabras que sugiere intrigas (el verbo "to meddle") para casar a su hija con el tercero en la línea de sucesión al trono.

El colmo de su ambición de miembro de la clase media, dicen esos amigos, es haber alquilado una casa en el condado inglés de Pertshire para animar a Guillermo a pasar allí sus vacaciones de Navidad, intento que resultó fallido.

Según fuentes de la realeza citadas por el dominical The Mail on Sunday, a la propia Isabel II le gustaba Kate e incluso no encontró nada que objetarle a su padre, pero no puede decirse lo mismo de la sensación que le causó la madre.

Algunos tabloides la han presentado como una especie de arribista, de trepadora social, dándole siempre a su hija consejos de manual sobre qué hacer y cómo comportarse para ganarse al joven príncipe.

Por consejo suyo, Kate Middleton tomó supuestamente lecciones de equitación y ha adoptado un estilo de vestir más bien "modesto" en lugar de ir a la última moda.

The Guardian comenta que una de las misiones que se fijó el Nuevo Laborismo de Tony Blair fue la de fomentar la movilidad social de modo que cada vez más personas entraran a formar parte de la llamada clase media.

En la meritocracia impulsada primero por la conservadora Margaret Thatcher y luego por Blair, lo importante era trabajar duro porque lo demás - es decir todo lo que puede comprarse con dinero - vendría dado por añadidura.

Según The Guardian, en Inglaterra es casi imposible asentarse como miembro de la alta sociedad siendo de clase media
Lo interesante, sin embargo, comenta el periódico, es que, aunque la clase media representa el ideal social de la moderna Gran Bretaña, en la cúspide de la pirámide clasista de este país hay un "techo de cristal reforzado" como apenas existe otro en todo el mundo. 

Aquí, "esos mismos valores de clase media pueden tornarse en desventaja, la clase se solidifica y transforma en casta y un sin número de sutiles gradaciones y a una compleja etiqueta hacen que el ascensor social se quede a veces parado", escribe The Guardian.

De ser cierto todo lo que se está diciendo de Kate y Carole Middleton, cualquiera que intente subir en la escala social puede encontrarse con que, una vez arriba, vuelven a bajarle a puntapiés.

The Times se queja de que pocos comentaristas hayan elogiado a los Middleton por sus "sólidos valores propios de la burguesía inglesa " como el de haber hecho mucho dinero gracias a su esfuerzo, dirigiendo una compañía de ventas por correo, o por ser, según parece, una familia "unida y estable".

 

Algunos medios han descrito a su país como esnob y malicioso y han recordado que en otras monarquías, como la española o la danesa, los herederos se han casado con mujeres de clase media
"Sólo en el Reino Unido es posible un esnobismo tan malicioso y feo", comenta el diario, que recuerda que el heredero del trono noruego está casado con una ex drogadicta con un hijo ilegítimo, el de Dinamarca con una mujer de negocios australiana y el de Holanda con una ex banquera de Wall Street.

 

Incluso en España, un país que sigue "siendo aún clasista" según el periódico, el príncipe Felipe está casado con una ex periodista, y recuerda el "desastroso resultado" del matrimonio del príncipe Carlos de Inglaterra con una joven de la aristocracia inglesa, la fallecida Diana de Gales.