Los futuros retos de El Corte Inglés: entre Internet, la salida a Bolsa y la internacionalización

  • La compañía afronta el futuro a corto y medio plazo con un volumen de negocio mermado por la crisis y la irrupción de nuevos canales de venta.
  • El fallecimiento de su presidente durante 25 años, Isidoro Álvarez, podría acelerar la modernización de la compañía, de la mano de la nueva cúpula.
  • "El nuevo equipo tendrá que incidir en políticas innovadoras sin abandonar la tradición que la ha llevado a donde está", explica Victoria Torre, de Self Bank.
  • Dimas Gimeno es el nuevo presidente de El Corte Inglés.
El centro comercial El Corte Inglés de Nuevos Ministerios.
El centro comercial El Corte Inglés de Nuevos Ministerios.
JORGE PARÍS

"Si no queda satisfecho le devolvemos su dinero". Con este lema por bandera El Corte Inglés (ECI), con una marca reconocida y predecible, la principal cadena de grandes almacenes española y una de las más grandes del mundo, conquistó el mercado de la venta al por menor. En una historia marcada por el crecimiento, la compañía, durante los 25 años de presidencia del recientemente fallecido Isidoro Álvarez pasó de facturar poco más de 4.000 millones de euros a unos 18.000 millones en el año 2008.

El último cuarto de siglo, el de Isidoro Álvarez, viene marcado por la diversificación de actividades: de unos grandes almacenes a una financiera, tiendas de proximidad, ópticas, agencias de viajes, una compañía de servicios informáticos o una marca de ropa juvenil y de última moda. Al mismo tiempo, el grupo incrementaba además su presencia a lo largo de España con más de 1.100 establecimientos.

Desde entonces, la crisis económica en España han golpeado a la compañía, reducido las cifras de negocio y ha puesto sus debilidades estructurales más a la vista. Consciente de esto, Isidoro Álvarez nombró en agosto de 2013 a su sobrino Dimas Gimeno como el nuevo director general del grupo. Nacido en 1975 y licenciado en Derecho, Gimeno acaba de ser nombrado nuevo presidente de El Corte Inglés, cargo que desempeñará acompañado por un fichaje de renombre: Manuel Pizarro.

Pizarro (Teruel, 1951), expresidente de Endesa y de la Confederación de Cajas de Ahorros, se incorporó al consejo de administración de El Corte Inglés el 4 de julio de este año, como directivo adjunto a la presidencia y avalado por los tres principales acreedores de la empresa (Banco Santander, BBVA y La Caixa). Su misión, modernizar la compañía de forma progresiva. A finales de agosto, y tras prácticamente seis años de caídas, las cuentas publicadas por la empresa parecían dar la razón por los cambios: el grupo se anotaba unas ganancias en el último año fiscal de 174 millones de euros, un 6,2% más que el año anterior.

Ahora, tras el fallecimiento de Isidoro Álvarez y con Gimeno al mando, los planes inmediatos de esta gigantesca y heterodoxa empresa familiar (que emplea a más de 93.000 personas) quedan en suspenso a falta de que los nuevos gestores los ratifiquen o emprendan un nuevo camino. Sea como sea, los retos pendientes siguen ahí.

Retos de futuro

  1. Asentar el nuevo equipo gestor: Tal como había diseñado el anterior presidente, Dimas Gimeno es el nuevo presidente de El Corte Inglés. El objetivo más inmediato, por tanto, será asentar este poder y lograr una cierta complicidad con los accionistas. En opinión del analista de mercados Javier Santacruz, "se trata de una empresa familiar muy rara, en la que dentro del consejo no estaban sentados tanto familiares sino personas de confianza de Isidoro Álvarez. Por eso, la entrada de Pizarro necesita consolidarse", explica. En una línea similar se expresa Victoria Torre, responsable de análisis de producto de Self Bank, para quien lo primordial es "seguir con la trayectoria de éxito del anterior presidente".

  2. Saneamiento de las cuentas: Una de las prioridades más urgentes será sanear y contener el endeudamiento de la compañía, cifrado en más de 4.000 millones de euros (y concentrada en tres acreedores principales: Santander, BBVA y La Caixa). Tras varios ejercicios con un negocio decreciente, El Corte Inglés presentó a finales de agosto unas cuentas anuales (correspondientes al año fiscal 2013) que reflejaban el primer aumento de los beneficios desde el inicio de la crisis. "El negocio ha ido algo mejor tras tres años muy malos, en parte porque el grupo se deshizo del 51% de la Financiera, que le suponía millones en pérdidas anuales por la creciente morosidad. Pero lo que de verdad hay que cambiar el es cash flow (el flujo de caja, es decir, el saldo diario de dinero que entra y sale), que actualmente es negativo", advierte Javier Santacruz. En su opinión, una de las claves principales será alcanzar de nuevo un flujo positivo, ya que así no aumentará el endeudamiento y no se dependerá más de los acreedores. ¿Cómo se arreglan las cuentas? "Entre otras cosas, reduciendo costes, plantilla, cerrando negocios no estratégicos...", apunta Santacruz.

  3. Cambio de modelo de negocio: Décadas de éxito y crecimiento pueden suponer una dificultad añadida cuando llega el momento de los cambios estratégicos. Y es que los analistas consultados por este diario coinciden en que el modelo clásico de negocio de El Corte Inglés sufrirá cambios en los próximos meses y años, con la modernización como eje principal. "Por ejemplo, antes era una potencia vendiendo muebles y fue pionero en los 70-80, pero ahora las grandes superficies especializadas se han comido gran parte de la tarta", puntualiza Santacruz. Precisamente este desafío es especialmente importante en opinión de Victoria Torre, para quien será clave ver si los nuevos gestores "serán capaces de mantener el modelo tradicional pero apoyándose en la innovación. Espero que veremos a partir de ahora estrategias de venta nuevas y marcas innovadoras, al estilo de Sfera, que es una de las vías de negocio que más crecen", señala. Algunas de las nuevas estrategias pasan también por potenciar, por ejemplo, la competencia por precios (algo que ya le ha permitido ganar cuota de mercado este último año) o el acercamiento al público más jóven.

  4. Internacionalización: Dentro del cambio global del modelo de negocio entra en juego, como pieza clave, la internacionalización. Y es que parte de las complicaciones atravesadas durante esta crisis tienen su origen en la limitada diversificación de riesgos del grupo. "Estaba casi todo el negocio centrado en España, y eso quiere decir que si ésta cae, todo el negocio se resiente", indica Torre. Este proceso de salir al exterior ya ha tenido sus hitos durante la presidencia de Isidoro Álvarez, toda vez que ECI ya está presente desde hace años en Portugal y recientemente ha potenciado su web de ventas exterior. Para llevar a cabo con éxito la apertura, los analistas consultados coinciden en que será imprescindible escoger adecuadamente los mercados en los que introducirse. "Lo más probable es que sea Hispanoamérica, tanto por la coincidencia con el idioma como por la afinidad de gustos. Algo parecido ya hizo con éxito Zara", subraya Santacruz.

  5. Salida a Bolsa: Una vez saneadas las cuentas y relanzado el modelo de negocio, el plan de la compañía pasaría —tal como lo tenía planeado el anterior presidente y sus acreedores— por tratar de captar capitales y salir a Bolsa. Es precisamente por este tipo de operaciones por las que fue Manuel Pizarro el elegido para asesorar al presidente. "El objetivo es que ECI sea una empresa más transparente y que dé entrada a nuevos miembros al consejo de administración. Lo más seguro es que se salga inicialmente con una participación minoritaria, de entre un 30% y un 49%, y que ya en una segunda fase se llegará a dar el control mayoritario al mercado", anticipa Javier Santacruz.
Mostrar comentarios

Códigos Descuento