Un grupo de cinco personas con «actitud provocadora» que llevaban símbolos nazis acudieron al cine armados con palos y otros objetos y con la intención de «cerrar» este centro social okupado, provocando una batalla, según la versión de los propios okupas.

Uno de ellos resultó herido y fue trasladado al hospital de Calella, donde fue dado de alta horas después. La víctima realizó una denuncia ante los Mossos, pero no supo identificar a los agresores. Éstos, poco antes de huir, mataron a palos al perro de uno de los okupas.