Los trabajadores granadinos no suelen ponerse enfermos, pero cuando lo hacen son de los que más tardan en recuperarse, con 73 días de media, sólo superados por los lucenses, con 84. La media andaluza es de 59 días y la nacional de 48.

Los datos de la Seguridad Social reflejan que de cada mil granadinos sólo 19 pidieron cada mes una baja por enfermedad durante 2006, frente a la media andaluza de 23 personas. Pero sus dolencias les impidieron trabajar casi dos meses y medio en un año.

Las bajas mensuales por enfermedades comunes (no relacionadas con el trabajo) en la provincia son de 3.391, lejos de las 9.161 de Sevilla o las 8.536 de Málaga, debido a que la población laboral de aquí es menor.

Por sexos, las granadinas   son de las españolas que más tiempo están de baja, según los datos que manejan las mutuas. Las mujeres de Granada necesitan 52 días para recuperarse, mientras que la media nacional es de 41, y tardan cinco días más que sus compañeros de provincia.

Granada también ostenta el primer puesto en bajas por accidentes laborales. Según Jesús Valero, subdirector en la provincia de Ibermutuamur, «el porcentaje es del 52,70%, frente al 40,25% nacional». Además, la duración media de los procesos de alta es de 37 jornadas, frente a los 27 de Andalucía.

Las razones de estas largas enfermedades hay que buscarlas, dice Valero, «en una menor cultura preventiva y un porcentaje de fraude superior al resto de España», entre otras causas.

Sentirse mal con los compañeros

El dolor de espalda y cuello es la dolencia que más bajas laborales provoca. Le sigue el estrés provocado «por estar mal en el trabajo, con los compañeros o sentirse poco realizado», según afirma el doctor Vicente Sanmartín. Este mal afecta al 30% de la gente que trabaja de cara al público. Las enfermedades crónicas (corazón y reúma, sobre todo) y los dolores de cabeza y gripe son los siguientes en la lista de bajas.