Cláusula suelo
La letra pequeña de la hipoteca. Esteban

En 2013, el Tribunal Supremo confirmó la nulidad de las cláusulas suelo si no son transparentes. Desde entonces, las reclamaciones sobre las cláusulas suelo no han hecho sino aumentar. Tanto que ya supone un problema de gestión para el Banco de España. Según sus propios datos, el número de reclamaciones que mensualmente se presentan por dicho motivo se ha multiplicado por aproximadamente un factor de diez.

Las cláusulas suelo impiden que el consumidor pueda beneficiarse de las bajadas del euríbor, pero siguen existiendo en los contratos de miles de hipotecas españolas. Según un estudio de Kelisto.es, solo cinco países de la Eurozona siguen comercializando hipotecas con cláusula suelo: España, Bélgica, Francia, Italia y Portugal.

El 80% de las hipotecas sobre viviendas españolas cuenta con cláusula sueloSegún este estudio, dos grandes bancos españoles todavía aplican cláusulas suelo en nuevas hipotecas, pese a la sentencia del Tribunal Supremo de mayo de 2013 que anulaba aquellas cláusulas que no fueran transparentes. Se trata de La Caixa y Banco Sabadell. De modo que el 80% de las hipotecas sobre viviendas españolas cuenta con cláusula suelo, es decir, casi 5 millones de préstamos.

De estas entidades, sólo una de ellas (Banco Sabadell) ofrece información concreta sobre la limitación que efectúa a las bajadas del euríbor. La Caixa deja la puerta aún más abierta al argumentar que "existe la posibilidad de establecer límites máximos y mínimos al tipo de interés aplicable".

La aplicación de las cláusulas suelo puede llegar a tener un impacto de miles de euros al año si el euríbor cae a unos niveles como los actuales. Por ejemplo, un consumidor que hubiera contratado una hipoteca media de las que se firmaban en enero de 2005, con una cláusula suelo del 4%, habría desembolsado 85.430 euros a su entidad, frente a los 78.820 euros que habría pagado de no tener cláusula suelo. Es decir, esta limitación ha hecho que pague 6.610 euros más durante los últimos nueve años (+8,39%), según Kelisto.

Las mayor diferencia entre su cuota real y la que habría tenido que pagar sin cláusula suelo se habrían registrado desde 2010. Ese mismo año, el consumidor habría tenido que pagar 1.140 euros más al año como consecuencia de la aplicación del límite a la bajada del tipo de interés. No obstante, la diferencia máxima se habría producido este mismo ejercicio: en un caso como éste, la cuota anual con cláusula suelo habría superado en 1.626 euros a la que hubiera tenido que abonar de no contar con esta limitación.

España y cuatro más

Además de España, mantienen cláusulas suelo Bélgica, Francia, Italia y Portugal. En Bélgica la normativa vigente obliga a que las hipotecas con cláusula suelo tengan también un "techo máximo" que limite las posibles subidas de los tipos de interés, mientras que en Portugal estas disposiciones no pueden aparecer en el contrato hipotecario, sino por separado, de forma que los clientes puedan eludirlas si así lo desean.

Por su parte, en Italia las cláusulas suelo pueden considerarse inválidas si el consumidor no es capaz de comprenderlas. Francia es el único país sin una regulación específica sobre su funcionamiento, un vacío legal que se explica, entre otras cosas, por la escasa aplicación de estos "suelos", ya que la mayoría de las hipotecas que se firman en el mercado galo son a tipo fijo.