La dueña de un bar
Mar Cabanas, mostrando ayer el boquete dejado por los ladrones.(Jorge París)
Mar Cabanas está «harta de poner denuncias». Su cervecería, Punto de Encuentro,  en la calle Zaida, 9 (Carabanchel) ha sufrido nueve robos en tres meses. Lo que más le inquieta es que los ladrones «sólo se llevan el bote de la camarera y lo que buscan es ensañarse con el local», explica.

Según denuncia Mar, viuda y madre de una hija pequeña, los ladrones actúan «siempre de madrugada, cuando el bar está cerrado», dice, mientras enseña las nueve denuncias. «Me han llegado a robar hasta dos veces en un día y lo único que hacen es inutilizarme las máquinas tragaperras y llevarse las puertas».

El último atraco fue el sábado mediante el método del alunizaje. Un todoterreno se empotró contra la cristalera del establecimiento.  La Policía atribuyó este robo a un ajuste de cuentas, algo que no convence a Mar, porque «que yo sepa no he hecho nada malo a nadie».

Delincuente con pistola de juguete

El caso de Mar Cabanas no es  el primero que se da en Carabanchel. Los propietarios de bares y joyerías de este distrito «también sufren atracos aunque no con tanta crueldad». El año pasado, la Policía detuvo a un hombre que robó cinco bares con una pistola de juguete. Los delitos se produjeron entre las calles Maqueda, Antonio López, Villacarlos y Rioja; todas en Carabanchel.