Después de un largo y duro camino, Julio Cuesta, un valenciano de 50 años, acudió ayer a un juzgado de Valencia para recoger su nueva partida de nacimiento que le reconoce como lo que es, un hombre. A partir de ahora podrá cambiar su nombre y sexo en los documentos oficiales sin necesidad de pasar antes por el quirófano para someterse a una operación de reasignación sexual.

Julio es el primer transexual que logra el cambio en la partida de nacimiento por la vía administrativa después de que  el 16 de marzo entrara en vigor la Ley de Identidad de Género. Pero a comienzos de marzo, y adelantándose a la nueva norma, un juez de Vizcaya permitió cambiar de sexo a una joven «porque la ausencia de pene no debe privarla de ser un hombre cuando su actitud y signos externos demuestran lo contrario».