Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela ha presentado su memoria anual de 2013 donde alerta de que la pobreza es cada vez "más joven y crónica" ya que la mayoría de las personas que han solicitado ayuda a la organización llevan más de tres años. Además, ha resaltado que han aumentado hasta el 5,2% los universitarios y titulados en grado superior que demanda ayuda.

Asimismo, la organización se ha quejado de que "el gasto aumenta" y las subvenciones procedentes de la Xunta de Galicia han "bajado un 8%" y las de diputaciones y ayuntamientos "han descendido un 27%". Por otra parte, las colectas en parroquias "han crecido un 45% en los años de crisis", un dato significativo de que la "sociedad se está concienciando".

El administrador de la organización, Manuel Varela de Limia Neyra, ha puntualizado que "Cáritas Diocesana de Santiago depende únicamente en un 20% de la Administración" y que el resto de los ingresos procede de las donaciones.

Además, el director diocesano, José Anuncio Mouriño Rañó, ha destacado que "el 36% del gasto se ha destinado a atención primaria" y que los recursos invertidos en 2013, en relación con el 2012, han superado el 20%, "un incremento muy grande". La organización también "ha aumentado un 8% en socios" lo que para Mouriño demuestra "una comunidad concienciada".

Por otra parte, Mouriño ha calificado de "pequeña" la ayuda del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a Galicia para la prevención de pobreza infantil —723.868 euros— aunque es "una buena noticia que los políticos vean que hay una necesidad".

MEMORIA

La presentación de la memoria anual ha alertado de que el 17,2% de la población gallega, el equivalente a 472.580 personas, se "encuentra bajo el umbral de la pobreza" y 126.580 personas, el 4,6% está "en riesgo de pobreza severa".

El perfil que más ha atendido Cáritas es el rango de edad comprendido entre 30 y 39 años, con hijos y en paro, lo que refleja "un descenso grande en la media de edad". Las familias con hijos a su cargo son las que más acuden (31,9%), seguidas de las familias unipersonales (31%) y en tercer lugar las familias monoparentales con hijos.

El director diocesano ha constatado un "descenso en la atención a inmigrantes, un 12% menos" y que las ayudas más demandadas son las de alimentación, vivienda, salud, empleo y formación.

DENUNCIAS

Además, Cáritas ha denunciado que "existe una brecha entre los derechos básicos de educación y salud", que las familias sufren un "empobrecimiento energético" y que las personas que demandan su ayuda sufren "exclusión digital".

La organización ha anunciado que han realizado una auditoría en los servicios generales y las interparroquiales con el objetivo de aportar "transparencia y confianza". También ha recordado que no están para "sustituir las labores de la Administración" en la lucha contra la pobreza, sino para "colaborar".

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