La Agencia Española de Seguridad Alimentaria ordenó el pasado 30 de marzo retener y no permitir la distribución de una partida de pimientos rojos procedentes de Almería, debido a que presentaban restos de un pesticida no autorizado, explicaron fuentes de ese organismo.

La partida era de 1.715 kilos de pimiento rojo dulce y en ella se detectaron trazas del plaguicida isofenfos metilo.

Ese mismo día, añadieron las mismas fuentes, se ordenó la paralización de la partida y su remisión de nuevo a Almería.

No hubo alerta sanitaria

Las autoridades holandesas habían detectado en enero la presencia de un plaguicida no autorizado, el Irofem Fosmetil, en tres de las 21 muestras de pimiento almeriense analizadas por técnicos de la Agencia Oficial de Seguridad Alimentaria de ese país.

Las autoridades holandesas detectaron la presencia de un plaguicida no autorizado en tres de las 21 muestras

Sin embargo, los productos que dieron positivo presentaban niveles "muy bajos" de esta sustancia, por lo que nunca se planteó la posibilidad de activar una alerta sanitaria.

También señalaron que estas partidas, que llegaron al país con posterioridad al 29 de diciembre, podrían haber entrado en contacto con la sustancia durante su traslado a Holanda en algún camión "que no fue limpiado convenientemente".

Sobre las nuevas partidas de pimiento almeriense en las que se encontró el fitosanitario ilegal, detectado anteriormente en Reino Unido y Alemania, el consejero de Agricultura y Pesca, Isaías Pérez Saldaña, aseguró que eran anteriores al 29 de diciembre.

En esa fecha, a consecuencia de un aviso por parte del Gobierno alemán, la Junta de Andalucía garantizó que ningún pimiento cultivado en la provincia sería exportado sin certificar que no contiene restos de pesticidas ilegales.