Plaza de toros Monumental
La Monumental de Barcelona acogió la última corrida en 2011. Archivo

Todos los grupos del Ayuntamiento de Barcelona votaron este jueves en contra de vetar los usos religiosos en la Monumental, excepto CiU, que se abstuvo. Se trataba de una propuesta presentada por el PPC para «evitar su conversión en una mezquita». Los partidos alegaron cuestiones de forma pero expresaron que «entienden» lo que ha motivado la presentación de la propuesta.

«Hagamos un plan especial y determinemos los usos en positivo», propuso la regidora del PSC Assumpta Escarp en el marco de la Comisión de Urbanismo celebrada este jueves. Escarp recordó que la Monumental es una reserva de equipamientos y que, como tal, tiene «una vocación abierta a los barrios». Los socialistas no son «partidarios de grandes centros de culto».

Es evidente que tenemos que continuar hablando de cómo gestionamos situaciones como éstaDesde ICV, Janet Sanz recordó que, según el Pla General Metropolità, diversos edificios como la Universitat de Barcelona o el Mercat del Ninot también podrían albergar usos religiosos, por lo que consideró «discriminatorio e incoherente» vetarlo en el caso de la Monumental.

Iglesias de barrio

También desde ERC se rechazó la propuesta, por «desafortunada», ya que consideran que no se puede hacer una regulación a partir de una negación. Jordi Portabella se mostró «partidario de las iglesias de barrio, que no de las grandes catedrales», pese a que no dio credibilidad al proyecto financiado por el emir de Catar.

Portabella fue más allá al pedir al resto de grupos que "no pierdan el temple" ya que podría haber quien especule con la difusión del proyecto de la megamezquita preguntándose: "¿a ver cuánto cobro porque no puedo hacer toros?  ¿A ver si subo el precio?".

Desde el Gobierno municipal, el teniente de alcalde Antoni Vives contestó al Partido Popular que «comprendemos lo que motiva la proposición» pero CiU se abstuvo argumentando que no se ha presentado un proyecto urbanístico.

Eduardo Bolaños (PPC) defendió el veto a los usos religiosos y la creación de un plan especial argumentando que "ante una situación excepcional, presentamos una propuesta excepcional" y espetó a los partidos si habían preguntado a los vecinos "si les haría mucha gracia tener una mezquita".

Un debate pendiente

Más allá del proyecto de la mezquita de la Monumental, los grupos mostraron su preocupación ante la posible construcción de un gran centro de culto. Vives concluyó el debate aduciendo que «es evidente que tenemos que continuar hablando de cómo gestionamos situaciones como ésta». Para ICV, «el debate no es urbanístico» y, por lo tanto, «hay que hacerlo en otro espacio» (no en la Comisión de Urbanismo).

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