'Moran', 2008 (detail)
Detalle de 'Moran', una de las esculturas de la artista Carole Feuerman - Private collection of Rudolf Gutlich, Lucca, Italy - The Artist Book Foundation

Siempre con los ojos cerrados, los nadadores que esculpe la estadounidense Carole A. Feuerman (1945) parecen haber aprovechado el momento justo en que acaban de salir de la piscina para sumergirse en un pensamiento profundo. Casi siempre representa mujeres, los bañadores son más bien deportivos, siempre van con gorro; algunas sonríen con discreción y otras expresan el cansancio de sentirse pesadas en tierra firme tras pasar largo rato en la ligereza física que proporciona el agua.

Una de las figuras más reconocidas de la escultura hiperrealista actual, Feuerman siente desde su infancia fascinación por el agua: "De niña me encantaba la playa y muchos de los recuerdos más queridos que tengo son jugando y saltando en las olas en Jones Beach, en Long Island (...). Recuerdo con gran detalle cómo las delicadas gotas de agua me cubrían los brazos y la cara cuando volvía de nadar y los patrones que formaban sobre mi piel me cautivaban".

El libro Swimmers (Nadadores) —publicado por la editorial neoyorquina The Artist Book Foundation— es un compendio de las obras recientes de la autora, que domina con maestría métodos de creación entre los que hay técnicas clásicas y contemporáneas y materiales muy diferentes. El vinilo, la resina pintada, el mármol y el bronce se convierten en sus manos en representaciones humanas de una anatomía exacta.

Cuerpos mojados con gotas de resina

Empezó a dibujar nadadores cuando tenía ocho años y cuando tenía unos 11 ya estaba pidiéndole a sus padres que la apuntaran a clases de arte. Desde el principio supo que los cuerpos en contacto con el agua contenían un lenguaje secreto que necesitaba descifrar. Las modas no la desanimaron, siempre practicó un estilo hiperrealista: "A través de mis esculturas exploro el clasicismo y la belleza, temas que han sido tabú en el arte contemporáneo. Hay una creencia condicionada, y errónea, de que el buen arte radical tiene que rechazar lo atractivo y placentero para la vista".

Exploro el clasicismo y la belleza, temas que han sido tabú en el arte contemporáneoCuando todavía está a medio hacer, observa cómo quienes la ven se refieren a la pieza sin personalizarla, utilizando en inglés la forma neutra de la tercera persona singular (it). La artista se siente satisfecha al comprobar cómo todo cambia cuando la figura está terminada, entonces quienes la observan utilizan "subconscientemente" ella o él, como dándoles la categoría de personas reales.

Expresa en cada nadador "emoción, alegría, elegancia, tranquilidad y sensualidad" y un sentido de "triunfo" y "liberación" que las hace poderosas en su disfrute de la vida. Swimmers demuestra con un compendio de esculturas pintadas, en bronce, monumentales o combinadas con instalaciones de vídeo cómo Feuerman ha alcanzado la perfección en cada uno de sus cuerpos mojados de gotas de resina.