ASIER
BIO: Asier es natural de Bilbao, tiene 32 años y es uno de los actores que protagonizó el musical Cabaret.

¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de Madrid?

El primer recuerdo es llegar a la Gran Vía y estar impresionado.

La mejor banda sonora para disfrutar de la ciudad es...

Soy muy melómano. Quizá Pongamos que hablo de Madrid.

Cuando cierra los ojos y piensa en la capital, ve...

Consumismo a muerte. Eso me mata. Veo mucho exceso.

¿Qué época del año le sienta mejor a la ciudad?

La primavera. Es una catarsis muy fuerte. 

¿A qué huele Madrid?

Yo qué sé. A café con leche.

¿A qué sabe?

A ensaladas templadas.

Una excursión que todo el mundo debería hacer.

Imprescindibles: el Rastro, La Latina, Lavapiés, Malasaña. Me gusta caminar por la calle Arenal hasta el Palacio de Oriente y subir por  la plaza de España y Gran Vía y acabar en el templo de Debod.

Sin embargo, más vale no dejarse caer por...

Pasear por Serrano me aburre muchísimo.

Las mejores vistas de la región están en...

La terraza de Xoel Fernández, Pekas, un amigo. Desde allí se ve toda La Latina.

Ama Madrid cuando...

En primavera, cuando miro al cielo. También en otoño, cuando estoy en el Retiro.

Pero le desquicia...

El ruido, las obras, el estrés, la falta de humanidad.

¿Cuál fue su último viaje en metro?

Lo cojo con bastante frecuencia.

¿Qué edificio madrileño no se cansa de admirar?

El Palacio de Oriente. Es una demostración de ostentación y exceso.

Tómese un desayuno castizo: ¿con churros o porras?

Soy de tortilla de patatas, zumo y café con leche.

Recomiende una película ambientada en Madrid

Almodóvar muestra muy bien Madrid, un aire poético maravilloso. También me gusta Bajarse al moro, de Fernando Colomo.

¿Y un libro?

El libro de los abrazos, de Eduardo Galeano.

Súbase al carro de los tópicos: ¿cómo son los madrileños?

Muy chulos. Es tópico y demagógico.

¿En qué lugar de la comunidad le gustaría que esparcieran sus cenizas?

Aquí no. Mis cenizas irán a un acantilado sirviendo como abono al mar. Como Paco Rabal. A. Larrañeta