Central nuclear de Garoña
Exterior de la central nuclear de Santa María de Garoña, en una imagen de 2009. Enrique Truchuelo / EFE

El consejo de administración de Nuclenor ha decidido este martes en una reunión extraordinaria solicitar al Ministerio de Industria Energía y Turismo la renovación del permiso de explotación de Garoña hasta que la central alcance los sesenta años de funcionamiento, hasta el 2031.

Nuclenor se compromete a desarrollar las modificaciones que fueron requeridas por el CSN Nuclenor disponía de plazo hasta el próximo 6 de julio para solicitar la renovación, al haber parado su actividad por razones económicas y no de seguridad. Según ha informado la empresa en su página oficial, la solicitud ha sido presentada ante el Ministerio de Industria Energía y Turismo para poder operar la planta hasta los 60 años, siguiendo la pauta de las plantas nucleares de Estados Unidos. La solicitud, que va acompañada de la documentación necesaria para su posible tramitación, se realiza por tanto para un periodo que finalizaría el 2 de marzo de 2031, cuando se cumplirían 60 años de explotación de la instalación.

Nuclenor recuerda que este período de operación es el que se está aplicando en Estados Unidos, país origen de la tecnología de la planta, que ha sido utilizada como referencia en las evaluaciones técnicas de operación a largo plazo por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). La empresa considera que este plazo haría viable el proyecto y proporcionaría la "estabilidad y certidumbre" adecuada para acometer las inversiones precisas.

La documentación incluida en la solicitud demuestra que Garoña dispone de un adecuado control del comportamiento de las estructuras y equipos de la central que permite asegurar su capacidad para realizar las funciones de seguridad a largo plazo. También incluye el programa de inversiones y modificaciones de diseño asociadas a las pruebas de resistencia y las Instrucciones Técnicas Complementarias del Consejo de Seguridad Nuclear.

En el escrito de solicitud, Nuclenor se compromete a desarrollar, antes de volver a cargar el combustible en el reactor de la planta, las modificaciones de diseño que fueron requeridas con anterioridad por el Consejo de Seguridad Nuclear. Entre ellas se incluyen modificaciones sobre el aislamiento de contención, la independencia de sistemas eléctricos, protección contra incendios y nuevo sistema de tratamiento de gases de reserva.

En la carta remitida al Ministerio, Nuclenor expresa su "plena disposición" para completar o aclarar cualquier aspecto de la documentación presentada, así como a facilitar tanto al Ministerio como al CSN la documentación o información adicional que estimen pertinente para la renovación.

Soria se remtie al Consejo de Seguridad Nuclear

El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha condicionado la reapertura de la central nuclear al visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear en un informe que llevará "varios meses" y que "probablemente" no estará terminado hasta dentro de un año.

En declaraciones a los medios antes de intervenir en la reunión anual de Sedigas, Soria ha confirmado que Industria ha recibido la petición de Nuclenor. Ha explicado que esta petición pasará ahora al CSN "que será el que tenga que informar al respecto", un estudio "cuya elaboración va a llevar un tiempo, varios meses, y probablemente" no esté terminado hasta dentro de un año. Este informe determinará las condiciones que tendrá que cumplir la central en caso de que se pueda conceder la prórroga antes de reiniciar su actividad.

Nuclenor disponía de plazo hasta el próximo 6 de julio para solicitar la renovación, al haber parado su actividad por razones económicas y no de seguridad.

Los ecologistas tachan de "delirante" la solicitud

Portavoces de Greenpeace y Ecologistas en Acción han tachado la solicitud presentada por Nuclenor de "delirante por el estado de la central" y han asegurado que la consideran un rumbo energético "equivocado".

La solicitud es delirante porque la central está en muy malas condiciones de seguridad "La solicitud es delirante porque la central está en muy malas condiciones de seguridad", ha insistido el portavoz de Ecologistas en Acción, Paco Castejón, quien ha asegurado que los cambios impuestos por el CSN para la reapertura "no son suficientes para llevar la central a unos niveles de seguridad aceptables y menos para funcionar durante 17 años más".

"Si, en el peor de los casos, la central de Garoña volviera a funcionar, aún tendríamos grandes incertidumbres tecnológicas", ha explicado, ya que las reformas no garantizarían unas perfectas condiciones y "no sería descartable una nueva avería a corto plazo".

Desde el punto de vista político, "es probable que el proceso de concesión de la licencia por parte del Consejo de Seguridad Nuclear se alargue hasta las próximas elecciones generales, y en caso de cambio de gobierno, evidentemente la pretensión de Nuclenor se verá truncada", ha aventurado Castejón, investigador en fusión nuclear.

La portavoz de Greenpeace, Raquel Montón, ha señalado que "no hay protocolos para este proceso de licenciamiento, largo y desconocido" porque sería la primera vez que el CSN tiene que estudiar el caso de una central de más de 40 años. Además, ha subrayado, la energía nuclear "no es necesaria, y menos de centrales tan envejecidas como esta, posiblemente la más vieja del mundo si se diera esta licencia".

La representante de Greenpeace ha asegurado que España estaría tomando "un rumbo energético equivocado y liderando una etapa de riesgos desconocidos, con una central nuclear cuyos diseños, materiales y garantías de estabilidad ya han sido sobrepasados". "España quiere ser abanderada de la energía nuclear, en vez de abanderar la tecnologías de las energías renovables, en las que sí es pionera", ha concluido.

El Foro Nuclear aplaude la decisión

El Foro de la Industria Nuclear expresó su satisfacción por la solicitud de Nuclenor. En un comunicado en su página web, el Foro señala que la electricidad producida la central de Garoña equivale al 6% de la producción nuclear española y que alrededor de 1.500 familias dependen directa o indirectamente del funcionamiento de la instalación.

El conjunto del impacto económico en los últimos diez años de la planta en su entorno se sitúa por encima de los 355,5 millones de euros destinados a compras, contrataciones, empleo, impuestos y tasas, explica la industria.

Según el Foro Nuclear, las centrales nucleares españolas han aportado el 20,86% de la electricidad en la cobertura de la demanda en la península en el pasado año, siendo una de las fuentes que mayor contribución ha realizado al sistema eléctrico español en 2013. Con una potencia de 7.864 MW, la energía nuclear supone el 7,27% de la potencia total instalada en España, han recordado.