Pymes en España
La mayoría de los negocios en España son pymes. En la imagen , el turístico Mercado de San Miguel (Madrid). JORGE PARÍS

Cuatro letras reunidas en una sigla que dice mucho de la economía española: PYME. Las pequeñas y medianas empresas representan más del 90% del tejido empresarial en España y son las principales generadoras de empleo. El Ministerio de Industria tenía registradas en marzo de 2014 más de 1,1 millones de pymes, frente a solo 4.188 empresas de gran tamaño. Paralelamente, el Gobierno tiene contabilizadas 1,5 millones de compañías sin asalariados; es decir, autónomos que no tienen trabajadores a su cargo.

La conclusión que se desprende del análisis de estas cifras es clara y reveladora: la salida de la crisis deberá hacerse a través de las pymes, que serán las que faciliten el crecimiento y la creación de empleo necesarios para relanzar la economía española.

Algunos datos y magnitudes han mejorado en el último año, poniendo punto y aparte al periodo de la peor crisis ocurrida a nivel mundial desde 1929. Pero la realidad de las pymes españolas aún es muy dura, porque el acceso a la financiación sigue limitado; hay poco crédito y muy caro. Por tanto, el proceso natural de desarrollo, modernización y expansión se ha suspendido en muchos casos.

Sin embargo, Europa, el Gobierno local y los bancos están incrementando esfuerzos para solventar el principal problema de las pymes dada la importancia que tienen para la recuperación. Entre las últimas novedades, están las líneas especiales de préstamos por parte de algunas entidades financieras y la creación de segmentos específicos de contratación en la Bolsa, como son el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) y el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF).

Situación empresarial en España.

¿Qué es una pyme?

El perfil de la pyme española coincide con el europeo. La Comisión Europea definió unos criterios válidos para toda la Comunidad hace más de 10 años. La pyme es una empresa de menos de 250 trabajadores y con un volumen de negocio anual igual o inferior a los 50 millones de euros. En España, el grueso de la pyme se concentra en la microempresa, con hasta 9 asalariados, donde se contabilizan algo más de un millón. La explicación se encuentra en la propia constitución de nuestra economía, muy dependiente del sector servicios, especialmente del turismo.

A pesar de las dificultades de los últimos años, muchas de las pymes españolas han conseguido un lugar destacable en el mundo. Entidades como Gowex (instalación de Wi-Fi gratis en las ciudades), hasta hace poco desconocida por el gran público, es hoy un referente en el sector tecnológico. Su carrera frenética iniciada con la salida a Bolsa en 2012 la ha llevado a países de Europa, Asia y Estados Unidos, y prevé estar presente en 600 ciudades en 2018.

El negocio está fuera

Conscientes de la importancia de la diversificación e internacionalización del negocio, las pequeñas y medianas compañías contemplan como prioridad en sus planes estratégicos la salida al exterior. Tal es así que las empresas españolas ya facturan más del 60% fuera de nuestras fronteras.

De acuerdo con el Ministerio de Industria, con datos de 2013, el 80% de las empresas ejercen su actividad en el sector servicios y, dentro de este, el 24,3% se refiere al comercio; por su parte, la construcción supone el 13,6%,
e industria, el 6,4%.

Atendiendo a la distribución sectorial de las pymes españolas, se observan algunas diferencias en cuanto a su constitución. Por ejemplo, el 85,6% de las compañías industriales son microempresas (1-9 trabajadores), mientras que el 60% de las constructoras y el 50% de las comerciales se engloban en microempresas sin asalariados.

80% de las pymes desarrolla su actividad en el sector servicios. Por detrás, las empresas de construcción y las industrialesLas pymes han sido y son las grandes generadoras de empleo en nuestro país, por encima del 80% sobre el total. Y cuanto más pequeñas, más trabajadores producen. La Subdirección General de Apoyo a la Pyme subraya que las compañías que cuentan hasta con 9 asalariados suponen el 30% del empleo nacional, y las que contabilizan hasta 49 trabajadores, el 17%.

Sin embargo, durante el ejercicio pasado, la crisis siguió sacudiendo la estructura laboral de las pequeñas entidades. Se perdieron 92.000 puestos de trabajo. La cifra contrasta con el resultado obtenido por las grandes compañías, que generaron 8.000 puestos de trabajo. Desde el inicio de la crisis, en 2008, el empleo ha caído un 23,5% en las pequeñas empresas, un 16% en las medianas y un 7,47% en las de mayor tamaño. Durante este tiempo, han desaparecido casi 250.000 pymes y más de 300.000 autónomos.

El sector del comercio al por menor, el de distribución y la construcción han sido los mayores destructores de empleo en términos absolutos.

Empresas españolas inscritas en la Seguridad Social.En los últimos años, el autónomo se ha convertido en el máximo representante de la pyme española. Como persona física está siendo la forma predominante de creación de empresas, sin asalariados a su cargo, seguida por la sociedad limitada.

La creación, al alza

En etapas de dificultades económicas, "es frecuente que las empresas reduzcan sus costes, vía disminución del número de trabajadores, como consecuencia de una menor actividad. Este hecho hace que por cada gran empresa que deja de serlo, sin cesar su actividad, aparece una nueva pyme en el sistema económico", según indica David Ortega Arribas, miembro de la Comisión de Unión Europea y Monetaria del Colegio de Economistas de Madrid.

En cualquier caso, los datos acumulados entre enero y abril de 2014 confirman una mejora en el ámbito empresarial, ya que se dieron de alta un total de 35.509 nuevas sociedades, la cifra más elevada para ese periodo de tiempo desde 2008.

Si se mantienen los ritmos actuales, la creación de empresas alcanzará en 2014 su quinto año consecutivo al alza, según datos recopilados por Axesor, agencia de rating en España. De ser cierta, esta previsión acerca a las pymes y a la economía española hacia un cambio de ciclo de mejoras.

La importancia de vender fuera

La internacionalización se ha convertido en prioridad estratégica para las empresas españolas; la crisis ha provocado la búsqueda de otras vías de crecimiento y el negocio nacional pierde peso en el balance financiero. Para algunas entidades supone una opción de supervivencia. Un gran grueso de las ayudas que conceden los organismos públicos y privados a la pyme va dirigido al crecimiento en el exterior. Según datos recopilados por el ICEX, a cierre de 2013 había más de 150.000 pymes exportadoras; una cifra récord.

De principio a fin

  • Decisión: La decisión de crear una empresa tiene que ir en paralelo a la detección de una oportunidad de negocio, que variará en función del interés de cada persona o emprendedor.
  • Autodiagnóstico: Es necesaria la autoevaluación de aptitudes y capacidades. El portal de Internet de Industria ofrece una herramienta para hacer un test de evaluación. www.ipyme.org
  • Plan de empresa: Hay que hacer una planificación de la actividad que deberá recogerse en un programa estratégico para la compañía. Se trata de convertir en realidad una oportunidad concreta.
  • Iniciativa real:El plan de empresa debe ser actual, con cifras y previsiones de acuerdo con la situación del momento de la empresa
    y del sector donde desarrolle su actividad.
  • Desarrollo: Una vez completados los dos procesos anteriores hay que poner en marcha el plan.
    El Ministerio también otorga la posibilidad, a través de su web, de analizar la propuesta del proyecto mediante un simulador.
  • Ayudas: Existen diferentes líneas de apoyo para la pyme de ámbito estatal, autonómico y también privado. Se puede obtener financiación para las distintas fases de crecimiento de la empresa.
  • Análisis continuo: El plan diseñado deberá tener un seguimiento por parte de la dirección para medir resultados frente a objetivos. Esta continuidad permitirá realizar rectificaciones sobre la marcha.
  • Profesionales cualificados: Elegir a trabajadores cualificados y con motivación profesional permitirá que el negocio progrese de manera eficiente. Se pueden externalizar servicios si no se quiere incurrir en un alto coste de personal.
  • Formación: Los cursos de formación para pymes proporcionan interesantes ideas e información sobre cambios o novedades que conciernen al empresario. Industria ofrece cursos online gratuitos.