Treinta años después de la firma de la Convención de la ONU contra la Tortura, en el mundo casi la mitad de la población "siente que no está a salvo de ella", según recoge el informe publicado por la ONG Amnistía Internacional, y que denuncia que "la práctica de la tortura va en aumento en tres cuartas partes de los países del mundo".

"Treinta años de promesas incumplidas", así perciben desde AI la evolución histórica de la lucha contra esta lacra, que "envenena el Estado de derecho y lo sustituye por el terror". En este nuevo informe anual, la ONG reconoce que durante estos años se han producido "avances significativos" para frenar la tortura, sobre todo un sólido marco jurídico, pero que a pesar de ellos, este tipo de delitos "está proliferando".

Amnistía Internacional ha lanzado junto con el informe la campaña Stop Tortura Para denunciar este aumento de los casos constatados de tortura, AI ha lanzado junto con el informe la campaña Stop Tortura, una acción global para lograr "que todas las personas gocen de protección frente a la tortura". Para ello, AI recomienda el seguimiento de una serie de "salvaguardas esenciales", dirigidas a cubrir todo el proceso durante el cual alguien puede ser víctima de tortura, desde la detención por algún motivo hasta la posterior puesta en libertad.

Entre enero de 2009 y mayo de 20013, AI asegura haber recibido informes de casos de tortura, a manos de agentes estatales (en este informe no se incluyen las torturas de Estado, aunque tampoco las agresiones policiales en manifestaciones), de 141 países de todos los rincones de mundo. Pero como el mismo informe señala, estos son datos aproximados, "y es probable que la prevalencia real de los malos tratos sea aún peor".

"Algunos grupos son más vulnerables"

Según AI, "nadie está a salvo" actualmente de sufrir algún episodio de tortura. "No obstante", matizan, "algunos colectivos son más vulnerables que otros". Así, jóvenes, niños y mujeres son objetivos más indefensos en muchos casos y en muchos territorios. Desde esta ONG también se advierte de la "cultura de la impunidad" que rige en muchos Estados, y que evita que sean llevados ante la justicia los responsables de este tipo de actos que violan los Derechos Humanos.

La campaña de AI es global, pero focalizada al mismo tiempo en varios países, como México, Marruecos, Filipinas o Nigeria, donde los casos de torturas alcanzan un nivel alarmante. En cuanto a los métodos, Amnistía ha recopilado las formas en las que se ha ejercido la tortura en el último año. Son 27 formas diferentes, desde palizas la más habitual hasta verter agua hirviendo sobre la piel, insertar agujas bajo las uñas o las descargas eléctricas.

En España, aumenta

Por otra parte, el 45% de los españoles consultados por AI teme sufrir torturas o malos tratos si es detenido mientras que casi el 20% justifica este tipo de prácticas en algunos casos, un porcentaje inferior a la media (36%) en el resto del mundo.

Suárez-Llanos, directora adjunta de la ONG, no se ha mostrado sorprendida ante el alto porcentaje de españoles que temen ser torturados según esta encuesta, basada en más de 21.000 testimonios de 21 países: "¿Quién no piensa que podría sufrir malos tratos por parte de las fuerzas de seguridad en una manifestación?", ha planteado.