Reforma del Estatuto aragonés
El presidente del PP en Aragón, Gustavo Alcalde, y el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, en el Pleno del Congreso. (Juanjo Martín / Efe) Juanjo Martín / Efe

El Pleno del Congreso aprobó el jueves la reforma del Estatuto de Autonomía de Aragón con el apoyo de todos los grupos, a excepción del voto en contra del diputado de CHA, José Antonio Labordeta, y la abstención de ERC, el resto de representantes del Grupo Mixto e ICV.

La reforma aragonesa deberá someterse a su último trámite parlamentario en el Senado

De esta manera, este proyecto se convierte en la quinta reforma autonómica apoyada por la Cámara Baja durante esta legislatura, tras las de la Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía y Baleares.

Tras el visto bueno del Congreso, que rechazó las enmiendas al texto que mantenían vivas Chunta Aragonesista (CHA), PNV, CiU, ERC e ICV, la reforma aragonesa deberá someterse a su último trámite parlamentario en el Senado.

"Marco muy potente para el desarrollo de la autonomía"

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, después del debate de la propuesta, expresó su "enhorabuena" a los aragoneses por este nuevo Estatuto que es "un instrumento más de progreso" para la comunidad autónoma.

Aragón ya no tendrá ninguna razón para sentir más complejos

La vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, durante su intervención en el Pleno, destacó que esta "excelente" reforma "diseña un marco muy potente para el desarrollo de la autonomía" de Aragón.

De la Vega manifestó, además, que contempla "un amplio y moderno elenco de derechos" y resaltó el "importantísimo acuerdo alcanzado en materia de agua".

En el mismo sentido se expresó el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, quien aseguró que a partir de ahora Aragón "ya no tendrá ninguna razón para sentir más complejos".

El diputado del PP Ángel Pintado, durante el debate, destacó el "valor del consenso" alcanzado en torno a esta propuesta, que se erige como una de las "grandes virtudes" de este proyecto, pero que no supone un "cheque en blanco" a la acción del Gobierno autonómico.

El texto consolida los privilegios de otros territorios y mantiene a Aragón en el vagón de cola

El diputado socialista por Zaragoza Jesús Membrado defendió un texto que "apuesta por el futuro sin renunciar al pasado y pide más protagonismo de Aragón en España", en la línea del deseo de este territorio de conseguir una nación "democrática, descentralizada, abierta, europea y moderna".

Membrado resaltó que se mejora el autogobierno con referencia expresa a 63 competencias exclusivas; amplía la relación de derechos y deberes; define una nueva realidad territorial, basada en las comarcas; establece una organización de la justicia más autonómica y eficiente, y regula una nueva relación con Europa, que permitirá, por ejemplo, solucionar el problema de la permeabilidad del Pirineo.

En sentido contrario se manifestó el diputado José Antonio Labordeta (CHA), quien rechazó el texto porque, a su juicio, "consolida los privilegios de otros territorios" y mantiene a Aragón en el "vagón de cola" al no garantizar derechos sí incluidos en otras reformas.