Cantabria es la cuarta comunidad autónoma con el porcentaje más bajo de enfermedades profesionales con baja laboral, un 38,5% de las 296 de las declaradas, según un informe de UGT coincidente con la conmemoración del Día Internacional de la Salud y Seguridad en el Trabajo, que se celebra este lunes.

Según este estudio, tuvieron baja laboral 114 de las 296 enfermedades profesionales que se declararon en Cantabria el pasado año.

Únicamente País Vasco, donde un 29,4 por ciento de las enfermedades profesionales declaradas acabaron en baja laboral, La Rioja (31,65%) y la Comunidad Valenciana (34,86%) tuvieron porcentajes más bajos que Cantabria.

Desde 2007, Cantabria ha experimentado una reducción acumulada del 48% en las enfermedades profesionales con baja laboral, algo que UGT ha achacado en un comunicado a las mutuas y "al miedo a perder el empleo".

Según ha expuesto, se ha pasado de que siete de cada diez enfermedades profesionales acababan en baja laboral en 2007, a menos de cuatro de cada diez en 2013.

Este informe, elaborado por la Secretaría de Salud Laboral del sindicato con estadísticas oficiales de la Seguridad Social y del Instituto Nacional de Salud y Seguridad en el Trabajo, señala que Cantabria contabilizó en 2013 "el menor número de bajas laborales por enfermedad profesional reconocida desde el inicio de la crisis".

Por el contrario, UGT destaca que en el mismo período de estos siete últimos años, las enfermedades profesionales que no implican baja laboral se han incrementado un 95,7%, si se compara las 93 que había al término de 2007 y las 182 contabilizadas al cierre del año pasado.

El secretario de Salud Laboral de UGT en Cantabria, José Luis Hernando, ha advertido de que en un país como España, donde, a su juicio, la cantidad de enfermedades profesionales reconocidas es "ínfima", se ha instalado en los últimos años esta "tendencia imparable" de que las que conllevan baja laboral disminuyen mucho y por el contrario sólo aumentan las de sin baja laboral.

En su opinión, detrás de ese "brusco contraste se esconden distintos factores", y más, en un contexto como el actual de crisis económica y de una carencia notable de empleo, donde el trabajador tiene "un miedo natural comprensible a perder su puesto de trabajo por una baja laboral asociada a una enfermedad profesional".

Además, lo ha achacado también al "especial interés de las mutuas de accidentes", entidades privadas que gestionan las enfermedades profesionales con el salario diferido de los trabajadores, "por ahorrarse costes en bajas laborales aunque sea a costa de la salud del trabajador".

UGT ha calificado de "brutal" el descenso de enfermedades profesionales con baja laboral y ha señalado que este viene "agudizado" desde 2010 cuando en la región todavía más de la mitad de las enfermedades profesionales eran con baja laboral.

En este mismo período 2007-2013, en España, donde en la actualidad un 45 por ciento de las enfermedades profesionales declaradas son con baja laboral, se ha pasado 11.579 a 7.633 casos reconocidos, lo que implica un descenso de algo más de un 34 por ciento, 13 puntos menos que en Cantabria.

Esto se contrapone con la situación de 2007, cuando Cantabria presentaba un porcentaje de enfermedades profesionales con baja laboral por encima de la media nacional, un 3 por ciento más que el 67,8% que entonces tenía España.

Una enfermedad por cada 600 ASALARIADOS

En 2013, el número total de enfermedades profesionales registrado en Cantabria aumentó un 8,03 por ciento con 22 más que en el año anterior, lo que fijó un ratio de una enfermedad profesional por cada 606 asalariados registrados por la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística (179.500 al término del ejercicio).

En España, al término del año pasado había un total de 16.901 enfermedades profesionales declaradas, 1.190 ó 7,5% más que las 15.771 de 2012, en su gran mayoría sin baja laboral (+1.109 más).

En España se declara una enfermedad profesional por cada 813 asalariados, una por cada 1.800 asalariados en el caso de las que implican baja laboral y una por cada 1.482 en las de sin baja laboral, lo que en opinión de UGT, "reafirma que el desequilibrio entre unas y otras es mucho mayor en Cantabria que la media nacional porque aquí hay una enfermedad profesional con baja por cada 1.575 asalariados y una sin baja laboral por cada 986".

Según el último informe de enfermedades profesionales de la Comisión Europea, publicado recientemente con estadísticas correspondientes a los años 2009 y 2010, en España se declara una media de una enfermedad profesional por cada 930 trabajadores oficialmente censados y con las contingencias profesionales protegidas (se destina parte de su salario a cubrir tanto las enfermedades profesionales como las comunes).

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