El inicio de la reforma de Atarazanas está en el aire
El deterioro de Atarazanas se aprecia en la mayoría de los puestos, como éste fotografiado ayer (M. Mesa).
La rehabilitación del mercado de Atarazanas, cuya puerta data de la época nazarí y está protegida como bien de interés cultural por la Junta, ha entrado en vía muerta. Un mes antes de que concluya la obra de la instalación provisional de la calle Camas (adonde se mudarán todos los puestos durante la reforma), el Gobierno central no ha puesto un euro para llevar adelante esta actuación, a la que se comprometió en 2002.

El alcalde, Francisco de la Torre, aseguró ayer que su parte era hacer el de Camas y financiar el 34% de los ocho millones que cuesta la mejora de Atarazanas. A Vivienda le tocaría el 65% restante.

Pero, según el regidor, el Ministerio se niega a pagar la rehabilitación. «No lo ha previsto en los Presupuestos Generales del Estado para 2007 cuando sabía que empezarían las obras», aclaró. De la Torre aprovechó para criticar que el Gobierno central no le hubiera contestado a las nueve cartas que ha remitido entre abril y diciembre de 2006.

Además, los comerciantes de Atarazanas no quieren mudarse mientras no vean que las obras comienzan.

El PSOE culpa de todo al alcalde

La candidata del PSOE a la Alcaldía, Marisa Bustinduy, culpó al alcalde de «agarrarse a una cortina de humo» para tapar su incumplimiento. Recordó que desde 2004 el Gobierno central viene presupuestando casi un millón de euros para Atarazanas en previsión de lo que hiciera el Ayuntamiento: «El retraso lo ha generado De la Torre», recalcó la concejala.

Lo que opinan los comerciantes de atarazanas

José Ledesma. « Si nos quedamos aquí, hacemos más presión. Tememos que si nos vamos y no hay dinero, esté cerrado durante años. El mercado provisional es mucho más pequeño, estamos hacinados y no cabe todo el género».

Elena Sánchez. «Yo me pregunto por qué no se ha presupuestado el dinero para la reforma del mercado. Y encima el que nos han hecho parece más un rastro, porque los puestos están abiertos por arriba y pueden colarse las ratas. Y no es accesible».

Manuel Florido. «Hay unos que quieren irse al de Camas y otros que no. Yo soy de los que prefiere irse, porque Atarazanas está muy deteriorado. A las palomas se unen los malos olores y la humedad, que impide hasta colgar cosas en la pared».