En 2007, unos 20.000 alumnos de religión de la provincia recibirán la visita de los que estudian para ser cura.

¿Qué os preguntan cuando vais a sus clases?

De todo. Les intentamos hacer ver que somos jóvenes como ellos. Para nosotros es importante la oración, pero también ayudar a la gente. Y nos gusta el deporte, la música, salir, el cine...

¿Qué responden a preguntas sobre la oposición de la Iglesia al aborto o los matrimonios homosexuales?

Es un tema complejo que necesitaría cinco horas de clase. Les pedimos que se informen bien, no sólo a través de los medios de comunicación y la televisión.

¿De qué otra forma pueden informarse estos jóvenes?

Proporcionamos enlaces a páginas web del Vaticano. La Iglesia tiene que abrirse un poco más en esos temas, pero su postura es dialogante y respeta a las personas.

Y les preguntarán por el sexo y el celibato...

Sí. Cuando eliges ser cura apartas ciertas cosas y esos huecos se llenan con otras.  He tenido novia y yo creo que si tuviera familia no podría entregarme a los demás, como cuando el año pasado fui a convivir con los indios venezolanos.

¿Cuántas personas están en el Seminario actualmente?

Vivimos allí 17. Estudiamos filosofía y teología.

¿Cómo va el relevo generacional de los sacerdotes?

Hay problemas. Hace 30 años los sacerdotes se ocupaban de un pueblo; hoy, se tienen que ocupar de tres.

El cura de Cómpeta se presentará a las municipales por el PP. ¿Habéis debatido sobre ello en el Seminario?

La Iglesia prohíbe ser cura y político... Yo lo veo como si alguien se divorcia.

BIO

Tiene 25 años. Nació en Villanueva del Trabuco (Málaga). Dejó a su novia y trabajo para ingresar en el Seminario. Ocio: correr.