Así lo indican los datos del último estudio del Observatorio Idea Sana EROSKI. Los factores más relevantes para las familias a la hora de comprar alimentos frescos es la calidad y el aspecto del producto, seguido del precio y del origen del alimento. Cada vez se interesan más por los componentes de los productos y un 82% de los encuestados revisa las etiquetas, aunque más del 35% no las entiende.