El arte visto en ‘apocalypto’
Una de las obras de la exposición. Figurilla.
Los mayas fueron una de las civilizaciones más avanzadas del mundo antiguo. Gracias a ellos, Europa conoció el cultivo del maíz, del tabaco, del frijol o del cacao, tras el descubrimiento de América en 1492.

Ahora, coincidiendo con la repercusión mediática originada por la película sobre este pueblo dirigida por Mel Gibson, Apocalypto, llega a Bilbao una muestra del arte de la cultura maya. Esta exposición, compuesta por 80 piezas originales, en su mayoría vasijas y cuencos, enseña la peculiar forma que tenían los mayas de diseñar sus instrumentos más cotidianos.

Los mayas, cultura milenaria abarca tres grandes periodos. En primer lugar, el Periodo Preclásico, de 1500 a. C. a 250 d. C.: se trata de una época marcada por el sedentarismo, el avance de las comunidades agrícolas y el surgimiento de la alfarería. Por otro lado, el Periodo Clásico, de 250 d. C. a 900 d. C.: es considerado el momento de la eclosión de la cultura maya, que queda patente en sus avances científicos, como el sistema de calendario o el desarrollo de las matemáticas y las artes. Destaca también la aparición de la cerámica muy fina, con descripciones de la vida real, los personajes de la corte o las alianzas matrimoniales.

Y por último, el Periodo Posclásico, de 900 d. C. a la llegada de los conquistadores españoles: marcado por las revueltas internas y manifestaciones bélicas, que derivaron en el abandono de varias de las ciudades más importantes. De esta época data la presencia de vasijas fabricadas con molde.

* Bilbao. Sala de Exposiciones BBK, Gran Vía, 32. Hasta el 14 de mayo; de lunes a sábados, de 10.00 a 13.30 h y de 17.00 a 21.00 h. Entrada gratuita.

Grandes matemáticos

Los mayas surgieron en Mesoamérica en la misma época en la que la península Ibérica era invadida por griegos, cartaginenses y romanos. Su población abarcó un gran territorio, lo que hoy en día es Honduras, Guatemala, Belice y Yucatán, en México. No tenían un poder político centralizado y se organizaban en ciudades-estado que controlaban un territorio más o menos amplio. No hablaban una única lengua, practicaban la escritura ideográfica y eran grandes matemáticos y astrónomos.