Protesta en Madrid
Vecinos del madrileño barrio de Carabanchel se manifiestan contra la ampliación de una iglesia de los 'kikos'. DAVID SIRVENT

Un centenar de vecinos de Carabanchel se manifestaron este sábado ante el número 29 de la calle Arroyo de Opañel para protestar por la ampliación de la iglesia de Santa Catalina Labouré, propiedad del grupo religioso ultraconservador Camino Neocatecumenal.

Los residentes denuncian que el primer párroco del centro les prometió hace más de una década que el área libre de la parcela se convertiría, en el futuro, en un polideportivo o una zona verde para el barrio de Opañel. "Ahora, en cambio, quieren hacer una capilla con 230 nichos debajo, varios salones para hacer bodas o celebraciones y 74 plazas de aparcamiento subterráneo. Todo el dinero que ganen con ello va a ir para la Iglesia", critica uno de los miembros de la Asociación Vecinal Parque de Comillas.

El distrito de Carabanchel alberga ya siete cementeriosNorberto Rodríguez , director general de Control de la Edificación del Ayuntamiento de Madrid, confirmó en la última comisión ordinaria de Urbanismo que el proyecto ha recibido el visto bueno tanto del Consistorio como de la Comunidad de Madrid, responsable en lo relativo a política de enterramientos y sanidad mortuoria.

La parcela, añadió, fue obtenida por el Camino gracias a la permuta realizada entre el Arzobispado de Madrid y el Ayuntamiento en 1993, aunque el Consistorio no ha aclarado a preguntas de este diario qué parcela obtuvo a cambio. Hoy, Según Rodríguez, el terreno es particular y tiene uso "dotacional, servicios colectivos, equipamiento privado religioso", por lo que las obras son legítimas y legales.

Los afectados, sin embargo, no lo ven igual. "Al principio era una iglesia pequeña. Luego lo ampliaron e hicieron el campanario, que se ve desde todo el barrio. Ahora quieren ponernos otra capilla y una cripta en un distrito que ya tiene siete cementerios (Carabanchel Bajo, San Isidro, el Británico, el Cementerio Sur y las sacramentales de San Justo, Santa María y San Lorenzo y san José). Aquí lo que faltan son equipamientos y aceras en buen estado", alerta Rubén, que vive junto al centro.

Salones y un jardín

Santa Catalina Labouré no es cualquier iglesia, sino uno de los lugares de culto más importantes del Camino Neocatecumenal, el grupo religioso católico fundado y dirigido por Francisco José Gómez Argüello, más conocido como Kiko Argüello y cuyos seguidores son popularmente conocidos como 'los kikos'. El diseño del actual templo fue realizado por el propio Argüello, que pretende financiar la ampliación con la venta de los nichos y el uso de las plazas de garaje.

La parroquia aduce que nunca hubo un proyecto para hacer un polideportivo en la finca. Sus responsables añaden que el nuevo centro será positivo para el barrio porque albergará, entre otras, nuevos salones de actos y un jardín con distintas especies de árboles relacionadas con la Biblia.

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