Más beneficiada se ha visto otra ciudad gallega, A Coruña, donde allí ejercen ahora 45 policías más. Además, en Vigo se encuentran desde hace un mes 30 policías-alumnos que participarán en los servicios como observadores. Uno de los cometidos de los agentes es la violencia de género. Por eso, el Parlamento gallego aprobó ayer solicitar más efectivos especializados en este tipo de casos.