Sáhara Occidental
Ubicación de El Aaiún. GOOGLE MAPS

Las autoridades de Marruecos han impedido en las últimas horas la entrada de siete ciudadanas españolas en la ciudad de El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, y continuarán haciéndolo con todos quienes "vienen con intención de agitar la calle".

"Tienen antecedentes de agitación y hemos tomado la decisión de no permitirles la entrada porque sabemos de antemano a qué vienen", según fuentes oficiales en El Aaiún respecto a las siete españolas, llegadas el martes en dos vueltos distintos y expulsadas a los lugares de procedencia (Las Palmas y Casablanca).

Una de las expulsadas, Itziar Fernández Mendizábal, de la ONG vasca Mujeres unidas por el desarrollo, dijo desde Casablanca que iban a participar en un Congreso internacional de solidaridad con las mujeres saharauis, organizado por esta ONG y la Unión Nacional de Mujeres Sahararuis a partir del jueves en El Aaiún.

Otras de las expulsadas son Mónica Alonso, de la Fundación Mundubat; Onintza Enbeitia, de EHBildu, y Diana Fernández, de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla y RAAMS).

Nadie ha pedido permiso para (organizar) esta conferencia"Nadie ha pedido permiso para (organizar) esta conferencia, y de todas formas nadie tiene capacidad legal para pedirlo", dijeron las fuentes de El Aaiún, dejando muy claro que impedirán la celebración de ese congreso. Insistieron en que las siete españolas "vienen a agitar y no les dejaremos entrar". Las mismas fuentes aseguraron que hay un grupo de diputados catalanes en El Aaiún estos mismos días y que se mueven con total libertad, un extremo no confirmado.

Debate en la ONU

El pasado viernes, otros cinco activistas españoles de organizaciones pro derechos humanos fueron también expulsados del Sáhara, antes incluso de entrar en el territorio, con el argumento de que vienen para "trabajar claramente con el Frente Polisario".

Las expulsiones del viernes y las del martes se produjeron del mismo modo: justo al aterrizar el avión en El Aaiún, un representante oficial subió a la aeronave para explicar a los españoles que no les permitirán la entrada por ser favorables a los independentistas y porque no es cierto que vengan a hacer turismo, como han escrito en sus fichas de entrada.

El año pasado sí se celebró, aunque con restricciones, ese congreso internacionalCuriosamente, el año pasado sí se celebró, aunque con restricciones, ese congreso internacional de apoyo a las mujeres saharauis, con la participación de catorce extranjeras.

Aunque las fuentes no lo explicaron, la diferencia radica en las fechas elegidas este año, pues el jueves se debate en el Consejo de Seguridad de la ONU la prórroga del mandato de la Minurso (misión de la ONU en el Sáhara) y Marruecos ha emprendido una intensa campaña mediática para defender su total oposición a un referéndum de autodeterminación.

El Consejo Nacional de Derechos Humanos en El Aaiún, que suele recibir numerosas quejas de los habitantes por atropellos policiales o restricciones de derechos, no quiso comentar estos últimos casos de expulsiones.

De todas formas, la organización de congresos o de cualquier otra actividad es imposible legalmente en el Sáhara para las organizaciones separatistas porque carecen de reconocimiento oficial, pese a los continuos llamamientos que Marruecos recibe de organismos pro derechos humanos y hasta del Gobierno estadounidense para reconocer su legalidad y mostrar así sus compromisos.