Puente de Manhattan
El puente de Manhattan desde el puente de Brooklyn en Nueva York. WIKIPEDIA

El puente de Manhattan, que junto al de Brooklyn forma una de las postales más clásicas de Nueva York, se ha convertido en refugio de un buen número de personas sin hogar, que se han instalado dentro de su gigantesca estructura de hierro.

Los nuevos inquilinos del puente viven en pequeños huecos en distintos puntos de la infraestructura, que acondicionan utilizando piezas de madera y que cierran con candados para bicicletas, según informa este domingo el diario local New York Post.

Para acceder a ellos, en muchas ocasiones deben trepar las verjas que flanquean el paso de los peatones que cruzan el puente.

Así fue como la pasada semana las autoridades descubrieron algunas de esas improvisadas viviendas, después de que un ciclista llamase a la Policía al ver a un hombre subiendo una de las vallas y creer que pretendía suicidarse.

Una de las zonas más caras

El puente de Manhattan, situado entre los de Brooklyn y Williamsburg, se abrió al tráfico en 1909 y hoy en día permite el paso de automóviles, del metro, bicicletas y peatones.

Cada día, más de 450.000 personas lo cruzan, la mayor parte en transporte público.

El puente conecta el barrio de Chinatown de Manhattan con el centro de Brooklyn y, de ese lado, bajo sus pilares se extiende una de las zonas residenciales más caras de la Gran Manzana, conocida como DUMBO.

Según varias web inmobiliarias, el precio medio del alquiler de un apartamento de una habitación en la zona es de unos 3.700 dólares al mes.

Los altos precios de los inmuebles en Nueva York han llevado al nuevo alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, a convertir el asunto de la vivienda asequible en una de sus grandes prioridades.