El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aceptó este martes que el plan de autonomía para el Sahara propuesto por Marruecos sea la base para impulsar el diálogo entre ambas partes y encontrar una solución definitiva que debería asegurar el principio de autodeterminación del pueblo saharaui.

En la rueda de prensa con la que concluyó en Rabat la VIII Reunión de Alto Nivel hispano-marroquí, Zapatero, acompañado del primer ministro marroquí, Dris Jetu, no aludió a la autodeterminación del pueblo saharaui, pero España sí defiende este derecho en la declaración conjunta suscrita al término de la cumbre.

Sahara: una solución "mutuamente aceptable"

El Frente Polisario rechaza la iniciativa marroquí poruqe cierra la puerta a su independencia
Sobre el Sahara, la declaración final habla del interés en hallar una solución "mutuamente aceptable en el marco de Naciones Unidas" a partir de la iniciativa marroquí, que el Frente Polisario rechaza porque cierra la puerta a la independencia.

España, añade la declaración, cree que este plan "podría generar una nueva dinámica de diálogo para superar el impasse actual y progresar sobre esta base con el objetivo de conseguir un arreglo de este contencioso que asegure el principio de autodeterminación".

Zapatero consideró en la rueda de prensa que el paso dado por Marruecos es una "buena oportunidad", si bien insistió en que la salida al conflicto debe estar dentro de la "legalidad internacional" y amparada por la ONU.

Acuerdo en inmigración

En materia de inmigración, se puso de relieve la buena relación entre los dos países, hasta el punto de que su entrevista con Zapatero, Mohamed VI le propuso crear un grupo de trabajo permanente, que encabezarían los ministros del Interior.

Los dos gobiernos firmaron además un acuerdo para facilitar la repatriación de menores no acompañados.

El convenio establece que España financiará las acciones de protección y de traslado de los menores.

Dos créditos a Marruecos

En el plano económico, España concedió dos créditos FAD de cien millones de euros cada uno para construir un parque eólico en Tánger a cargo de la empresa Gamesa Eólica y una central termo-solar en Uxda, junto a la frontera con Argelia, por la compañía Abengoa.

Otro de los acuerdos fue impulsar el proyecto del túnel que conectará por tren a España y Marruecos a través del Estrecho de Gibraltar.