El presidente de Melilla, Juan José Imbroda (PP), ha asegurado que "así no podemos seguir", tras la entrada masiva registrada este martes en Melilla de unos 500 inmigrantes de origen subsahariano, la más alta de la historia desde que en agosto de 2005 comenzaron las avalanchas a la valla que separa la ciudad española de Marruecos.

En declaraciones a los periodistas, Imbroda ha subrayado que las imágenes de esta mañana "son dramáticas" debido al elevado número de 'sin papeles' que han saltado la doble valla de seis metros de altura cada una y con decenas de heridos entre los subsaharianos, la mayoría con cortes en las extremidades, "manos o piernas", e incluso un caso de fractura, que ha requerido ser operado en el Hospital Comarcal.

La primera autoridad melillense ha señalado que la presión migratoria que sufre la ciudad española del norte de África "requiere tomar grandes decisiones" para evitar situaciones como la vivida este martes, con la entrada de unos 500 inmigrante que han elevado la cifra de acogidos del CETI a más de 1.700 cuando su capacidad óptima es de 480.

Ello ha obligado a Cruz Roja a colocar seis tiendas de campañas más que se unen a las once que ya habían puesto en los últimos meses y que se unen a las que el Ejército también facilita a este centro dependiente del Ministerio de Trabajo.

Denuncia agresividad

Imbroda ha denunciado igualmente "la agresividad" con la que han entrado los subsaharianos "que quieren entrar a cualquier precio", tirando piedras a los guardias civiles y esgrimiendo palos, y ha pedido "medidas drásticas" para evitar tragedias como la ocurrida el 6 de febrero en Ceuta, donde murieron 15 inmigrantes.

El presidente melillense ha criticado por último a quienes apoyan estas avalanchas porque ha destacado que muchos de estos inmigrantes "caen en manos de las mafias" o no ven cumplidas sus expectativas en España al no encontrar una ocupación laboral.

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