Nerea Garaizar
Nerea Garaizar. (ARCHIVO)
Nerea Garaizar San Martín, quien tiene pendiente una causa por colaboración con banda armada en el Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, informaron fuentes de la lucha antiterrorista. Garaizar planeó presuntamente el asesinato del presidente de la Xunta de Galicia Manuel Fraga en 2001 cuando formaba parte del 'comando Zapaburu' (renacuajo).

Nerea Garaizar llegó a Galicia en octubre de 2000 como integrante del 'comando Zapaburu' (renacuajo) junto a Alicia Sáez de la Cuesta.

Las dos jóvenes se instalaron en Santiago de Compostela haciéndose pasar por estudiantes, primero en una pensión y después en un piso que alquiló Garaizar.

Mientras Garaizar lograba huir, Sáez de la Cuesta fue detenida el 26 de marzo de 2001, reconociendo ante la Guardia Civil que preparaba un atentado contra el presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, y que entre sus objetivos se encontraban los conselleiros José Antonio Orza Fernández, y Celso Currás Fernández. Incluso admitió que había llegado a comer en el mismo restaurante al que suele acudir Fraga.

Nerea Garaizar era una de las terroristas más buscadas cuando el 6 de diciembre de 2001 un control de la Gendarmería francesa se interpuso en el camino del coche que conducía y en el que también viajaba Iñaki Lizundia y Gabriel Sáez Totorikaguena. Garaizar aceleró para saltarse el control y poco después perdió el control del vehículo y a unos 80 kilómetros de Pau acabó en la cuneta. Ella y Totorikaguena no opusieron resistencia, pero Iñaki Lizundia disparó a los gendarmes, que le hirieron de bala al repeler la agresión.

Asesinato de Giménez Abad

Por otra parte, la Fiscalía de la Audiencia Nacional considera que Garaizar, junto a Ainara Esterán, David Plá y Aitor Lorente, elaboró información que un pistolero de ETA utilizó para descerrajar tres disparos al senador y presidente del PP en Aragón Manuel Giménez Abad, cuando éste se dirigía al estadio del Zaragoza el 7 de mayo de 2001 junto a su hijo.

Sin embargo, el juez Santiago Pedraz archivó la causa por considerar que no había indicios suficientes para procesar a los cuatro terroristas por este crimen, en una decisión que ratificó la Sala de Lo Penal de la Audiencia Nacional.

La Fiscalía se basa en los documentos incautados a Ibon Fernández Iradi, 'Susper', acerca de la información sobre Zaragoza recogida por los cuatro etarras y que el juez consideró muy genéricos y sin ninguna referencia al senador 'popular'. Además, el magistrado tuvo en cuenta que el asesinato se produjo mucho después de la detención de Esterán, Pla y Lorente concluyendo que "serían otros miembros de la banda los que elaborarían la información directa en relación con Giménez Abad".