Conchita Huertas, abogada y ex jueza, de 45 años, cuyo cuerpo fue encontrado sin vida y con signos de violencia el pasado sábado en su domicilio de Ripoll (Girona), pudo haber sido asesinada por su pareja, que más tarde se suicidó, según la hipótesis que barajan los Mossos d’Esquadra.

Según algunos vecinos, la pareja mantenía una relación de «amor y odio» desde hacía unos dos años. El pasado viernes se les vio discutir e irse cada uno por su lado. No fue hasta el sábado por la tarde cuando se encontró el cadáver de Conchita en su domicilio, con signos de estrangulamiento, y el de su pareja, Ferrán Domingo, también de 45 años, ahorcado en un garaje de Campdevànol (Girona).