Según el auto al que Reuters tuvo acceso el miércoles, el ADN de Hriz, de 29 años, coincide con el hallado en dos escenarios donde presuntamente se organizaron los atentados.

En concreto, se ha encontrado en un peine que apareció entre los escombros del piso de Leganés donde se inmolaron siete de los supuestos autores de los atentados y un pantalón manchado de sangre en la casa de Morata de Tajuña, donde se habrían montado las bombas que explotaron en los trenes de Cercanías.

Del Olmo ha decretado prisión incondicional por 191 asesinatos en grado de consumación, 1.811 en grado de tentativa, cuatro de estragos terroristas y otro de tráfico y tenencia de explosivos, según el auto.

Hriz, ya estaba imputado por pertenencia a organización terrorista islamista por participar en la red de apoyo de otros presuntos participantes en el 11-M que huyeron y facilitar el reclutamiento y traslado de muyahidines a Irak.

El marroquí, que está encarcelado en su país, reconoció a una comisión rogatoria enviada a Marruecos que vivió en Madrid entre marzo-abril de 2004 y octubre-noviembre del mismo año.

Ahora el juez pedirá la extradición de Hriz, que sin embargo no podrá ser juzgado en el juicio que se está desarrollando en Madrid contra 29 marroquíes y españoles acusados de participar en los peores atentados de la historia del país.

Según el auto, Hriz estaría vinculado con otros presuntos autores materiales del 11-M como Mohamed Afalah - que se cree que logró escapar del cerco policial tras la explosión de Leganés- u otros procesados, como Mohamed Larbi Ben Sellam.

El nuevo imputado habría mantenido contactos por correo electrónico con Larbi, el supuesto correo de 'Mohamed El Egipcio', uno de los cuatro presuntos cerebros del 11-M, según el auto de Del Olmo.

Aunque Hriz lo negó durante la comisión rogatoria, Del Olmo le sitúa en Turquía, gracias a la declaración de un ciudadano argelino, junto a otros presuntos participantes en los atentados, como Daoud Ouhnane - considerado autor material huido cuyas huellas se encontraron en la furgoneta con unos detonadores localizada en Alcalá de Henares - y Otman El Mouhib, quien supuestamente murió en un atentado en Irak.

Por otra parte, un sirio acusado de complicidad en los atentados del 11 de marzo en Madrid perdió el miércoles la apelación en la que pedía no ser extraditado a España desde Reino Unido.

Moutaz Almallah Dabas, que tiene ciudadanía española, está acusado de suministrar apoyo y alojamiento a extremistas, entre ellos varios de los que supuestamente llevaron a cabo los atentados en Madrid que dejaron 191 muertos en 2004.

Cinco jueces del principal tribunal de apelaciones de Reino Unido rechazaron unánimemente los argumentos de Dabas de que la euroorden de arresto bajo la cual fue detenido en 2005 no era válida porque su redacción no acataba las leyes británicas.