Irene Villa
Irene Villa, durante una de las pruebas del II Trofeo Santiveri de Esqui Alpino Adaptado (Angel Sahún / EFE) Angel Sahún / Efe

Irene Villa declaró hoy en Gijón que "se retira" de su lucha pública contra el terrorismo porque se siente "dolida, maltratada y denostada por reivindicar unos derechos" por los que, a su juicio, debería abogar toda la sociedad, independientemente de su signo político.

Su nuevo reto: el esquí. Tal y como publica hoy 'El Mundo', la joven forma parte del primer equipo femenino de esquí para discapacitados y trabaja duro para estar en la paraolimpiada de Vancouver dentro de tres años. "El esquí es la mejor terapia", declara a la cabecera.

El esquí es la mejor terapia

El 17 de octubre de 1991, cuando tenía 12 años, Villa fue víctima de un atentado perpetrado por ETA en Madrid al estallar una bomba adosada en el vehículo en el que se dirigía al colegio en compañía de su madre, María Jesús González.

En dicho atentando, perdió las dos piernas y tres dedos de una mano y su madre perdió una pierna y un brazo.

Antes de su ponencia titulada "Memoria y dignidad de las víctimas", celebrada en el Ateneo Jovellanos, Villa ofreció una rueda de prensa en la que criticó a los que distinguen a las víctimas del terrorismo por sus ideas políticas y matizó que su "única ideología" es la que "empieza por memoria, sigue por dignidad y termina en justicia".

La joven lamentó la "oportunidad" que, a su juicio, el Gobierno "brinda" a los terroristas y consideró que la solución al problema de ETA debe de comenzar por "cambiar el nombre de proceso de paz".

"No estamos en ninguna guerra, lo que hay es terrorismo y asesinos con una mentalidad contaminada con ideas que ni siquiera son reales", esgrimió.

El que la hace, la paga, es muy sencillo, no hay más vueltas

Villa confesó sentirse abandonada por el actual Gobierno socialista, ya que "antes estaba acostumbrada" a que la escucharan y expresó su incredulidad ante un Ejecutivo "que no quiere escuchar a las víctimas".

Asimismo, estimó que hablando con ETA no se va a conseguir nada porque "ellos sólo quieren la independencia y Navarra" y, en su opinión, lo que ha conseguido el Gobierno es "darles esperanza"; en este ámbito, aludió a la necesidad de acabar con la banda terrorista, "pero no dándoles oportunidades".

"El que la hace, la paga, es muy sencillo, no hay más vueltas. Estaban muertos de miedo y ahora se ríen de las víctimas y levantan el brazo. Están felices pensando que han ganado", aseveró.