Suiza
Imagen de archivo de banderas suizas en un balcón. GTRES

El proyecto de ley para limitar la inmigración en Suiza mediante cuotas se ha cobrado su primera víctima: Croacia. Pese a que los croatas habían apalabrado un acuerdo con Suiza que concedía a sus ciudadanos el libre acceso al mercado laboral suizo, el país helvético se ha negado a firmar dicho acuerdo en virtud del referéndum que recientemente ha tirado por tierra el pacto entre Suiza y la UE en materia de libre circulación de personas.

Para Suiza, firmar el acuerdo con Croacia sería contradictorio con lo votado por sus ciudadanos en referéndum Fue la ministra suiza de Justicia, Somonetta Sommaruga, quien informó a la ministra de Exteriores de Croacia, Vesna Pusic, que no pueden firmar el convenio con su país "en su forma actual". Ambas mantuvieron este sábado una conversación telefónica para abordar esta cuestión, según informó este domingo el portavoz del departamento suizo de Justicia, Philippe Schwander.

Sommaruga explicó en esa conversación, según su portavoz, que la nueva medida aprobada en referéndum es una "disposición constitucional directamente aplicable", por lo que no se puede firmar con Croacia el acuerdo previsto porque es contradictorio.

El protocolo negociado con Croacia, cuya aprobación pendiente ha sido suspendida, prevé una libertad de circulación completa de sus ciudadanos en Suiza dentro de diez años.

El acuerdo entre Suiza y la UE, antes del referéndum

Suiza y la UE firmaron un acuerdo de libre circulación de personas en 2002, cuya aplicación se ha ido ampliando a más países a medida que la unión sumaba nuevos Estados miembros.

Croacia, parte de la UE desde el año pasado, tenía en suspenso la adhesión a ese acuerdo bilateral hasta que se conocieran los resultados de la votación popular a la iniciativa conocida como 'Contra la inmigración en masa', que pretende volver a establecer cuotas para la entrada de trabajadores extranjeros.

No obstante, el Consejo Federal —órgano ejecutivo de la Confederación Helvética— está considerando soluciones alternativas para no discriminar a este país de Europa, por lo que Sommaruga y la canciller croata se comprometieron a mantener un contacto frecuente y directo.

Según el embajador croata ante Berna, Aleksandar Heina, "es urgente llegar a un acuerdo" porque "es inaceptable considerar Croacia como un tercer Estado y no uno de la UE durante los próximos tres años", periodo en el que Suiza decidirá cómo se aplican las cuotas de trabajadores extranjeros.

Una votación polémica en la UE

Desde el gobierno suizo y de las diferentes regiones, la mayoría de las figuras políticas apuntan a que no se puede ratificar en estos momentos el acuerdo negociado con Croacia porque va en contra de la voluntad de los suizos expresada en las urnas.

Fue el domingo pasado cuando un 50,4% de los suizos votó en referéndum volver a limitar la entrada de ciudadanos de países de la Unión Europea (UE) a su mercado laboral, a través del establecimiento de cuotas anuales que deberán volver a aplicarse de aquí a tres años.

Este movimiento por parte de Suiza llega en un momento de controversia, puesto que hace tan sólo unos días Bruselas dijera que "no va a negociar" la libre circulación de sus ciudadanos con este país, que si bien no es miembro de la UE, ha adoptado gran parte de su política.