Si nunca has visto o escuchado una ópera, estos consejos te pueden servir para iniciarte:

Un CD nunca es lo mismo

La ópera nace en el siglo XVII como un 'drama cantado', pero desde entonces su lenguaje ha desarrollado una entidad propia.

Un estudio a nivel europeo estima que el precio medio de una localidad es de 64 euros

La cercanía de los cantantes, sus voces en directo y los montajes cuidados de los principales teatros españoles son un valor añadido que aporta la calidez que no tiene una grabación.

Sólo hay un problema. Acudir a una representación puede llegar a ser caro. Un estudio a nivel europeo estima que el precio medio de una localidad es de 64 euros, similar a las entradas a muchos partidos de fútbol.

Un placer que requiere una mínima preparación

La mayoría de las óperas tienen varios actos y, aunque su duración es variable, no es extraño que una representación dure dos horas y media o tres.

Además, la mayoría están en italiano, francés o alemán, por lo que hay que seguirlas con subtítulos. Acudir a una representación habiéndole dedicado unos minutos a documentarse puede facilitar y amplificar el goce estético:

  • Sinopsis | En Internet o en muchos libros puedes encontrar resúmenes de lo que acontece. A menudo una acción concreta (una escena de amor, un duelo) puede durar muchos minutos en escena y un par de líneas sobre el papel. Esto se debe a que la ópera tiene varios tipos de piezas, como las arias, que añaden belleza pero restan rapidez al desarrollo de la trama.
  • Contexto histórico | Las óperas más famosas son las compuestas durante el siglo XIX partiendo de realidades sociales completamente ajenas a las nuestras. Poner en contexto la trama puede darnos la clave de muchos guiños que a menudo hacían a su público el libretista (el que compone el drama) y el autor de la música.
  • Momentos álgidos | No siempre se dispone de tiempo, pero lo ideal es haber escuchado 'algo' de la ópera que se va a ver, como por ejemplo, los momentos álgidos de la obra. Permita comparar con la obra representada y 'acostumbrar' mínimamente el oído.
  • Libreto | Casi todas las óperas representadas por los teatros españoles tienen libreto (el texto) editado. Es un buen complemento a todo lo anterior.

¿Con qué empiezo?

Para alguien que nunca ha escuchado una ópera, una obra del siglo XX puede resultar un poco árida. Los musicólogos recomiendan comenzar con obras clásicas, de los grandes compositores del siglo XIX, como Verdi, Puccini o Bizet, y las siempre 'fáciles' de escuchar de Mozart.

Para el que empieza los expertos recomiendan óperas clásicas a obras contemporáneas

A partir de ahí, uno puede ir avanzando en el tiempo hasta las óperas que ya acusan una evolución global en el género.

Algunos títulos: La Traviata, Rigoletto, La flauta mágica, Cosi fan tutte, Madamme Butterfly, La Boheme, Carmen, Norma, Tosca...

Internet, fuente inagotable de recursos

Hay cientos de páginas que contienen información sobre óperas, cantantes, grabaciones...

La lista es inmensa, y puede ayudar mucho para no aparecer en el teatro como un 'paracaidista', es decir, sin saber muy bien qué se va a hacer. En este caso, saber el final no resta intensidad a una buena representación, y una buena información (accesible con Internet) puede ayudar mucho.

Además, páginas que ofrecen vídeos, como Youtube, ofrecen cientos de arias y versiones de los momentos más conocidos de las óperas.

Disfrutar y dejarse llevar

Una vez en el teatro ( o bien frente al televisor), lo más importante es concentrarse en disfrutar un género que ofrece una gran intensidad, por la cercanía de los actores, la conjunción de drama y música y los habituales y apasionados temas de la ópera.

(El vídeo que introduce esta información es la interpretación de Aquiles Machado del Duque de Mantua en Rigoletto, de Verdi en la Arena de Verona)

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No me gusta. Además es muy cara.
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