Jesús Caldera
Caldera en Quito. (José Jácome / Efe) José Jácome / Efe
España necesitará durante el año 2007 unos 200.000 trabajadores inmigrantes para cubrir las necesidades de empleo del país, según dijo el sábado, en una rueda de prensa en Quito, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales español, Jesús Caldera.

Los inmigrantes deben entrar con un contrato de trabajo

Caldera afirmó que los inmigrantes "deben entrar con un contrato de trabajo" en España, gestionado en su país de origen, para obtener la residencia, y fue claro al señalar que "no va a haber ningún nuevo proceso extraordinario" de regularización de indocumentados.

Para facilitar estos trámites, la Embajada de España en Quito contará, posiblemente a partir del mes próximo, con una nueva Consejería Laboral.

El procedimiento de arraigo

De los inmigrantes que están en España de forma ilegal, Caldera recordó que, para regularizar su situación, sólo les queda el "procedimiento de arraigo", que implica un largo periodo de estancia y un contrato legal de trabajo para poder hacer las gestiones.

Respecto al caso concreto de los ciudadanos de Ecuador, apuntó que "pensamos que ilegales quedan pocos", y recordó el proceso de regularización llevado a cabo en los pasados dos años, que sirvió para regularizar unas 150.000 familias de ecuatorianos en España.

Quedan pocos ecuatorianos ilegales

"Hoy cotizan 300.000 ecuatorianos a la Seguridad Social en España", recalcó Caldera, quien apuntó que, entre otros, los sectores que dan empleo a inmigrantes en España son la agricultura, servicio doméstico, turismo, construcción y transporte.

Según cifras oficiales españolas, en España hay unos 400.000 ecuatorianos, mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador apunta que la cifra real podría ser de 700.000.

Los afectados por el cierre de Air Madrid

También aludió a los afectados por el cierre de la aerolínea española Air Madrid, y recalcó que los que no hayan podido regresar en el plazo fijado no podrán ser despedidos de sus empleos, ya que emitió una resolución en la que considera que hay una circunstancia de "fuerza mayor".

El responsable español de trabajo reiteró en su comparecencia ante los periodistas que la "emigración ilegal es muy perjudicial", tanto para la sociedad receptora, que puede sufrir desequilibrios sociales y económicos, como para los propios inmigrantes, que se ven sometidos al rechazo y la explotación.

No podemos consentir que unos ciudadanos, por el hecho de no ser españoles, tengan menos derechos

"España tiene una sociedad muy abierta", dijo Caldera, quien recordó que en pocos años se han integrado en ese país 4 millones de inmigrantes, pero repitió que deben estar en situación regular, "pues no podemos consentir que unos ciudadanos, por el hecho de no ser españoles, tengan menos derechos".

En el Consejo de Ministros del próximo viernes en España, anunció Caldera, se aprobará un plan de integración, que contará con un presupuesto de unos 2.000 millones de euros (unos 2.700 millones de dólares) destinados a mejorar la política en campos como el social, educativo y el sanitario en relación con los inmigrantes.

Caldera tratará con las autoridades de Ecuador en esta visita, que concluirá el próximo lunes, de la suscripción de un protocolo sobre adopciones y la ampliación de un convenio de seguridad social, con el fin de que se puedan sumar cotizaciones en distintos países de Hispanoamérica para mejorar derechos futuros.