Mil días de guerra en Siria
Un grupo de refugiados sirios llegan al este de la frontera entre Siria y Jordania, tratando de huir de la violencia en su país para buscar una mayor seguridad. EFE

Hace mil días que comenzó en Siria un conflicto armado que no tiene visos de solución a corto plazo pese a haber puesto fecha a la segunda Conferencia de Paz sobre el país en Ginebra. Desde que empezó la guerra hace dos años y medio, al menos 125.835 personas —6.625 menores— han perdido la vida víctimas de la guerra en ese país, la mayoría civiles, según publicó la pasada semana el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

En mil días hemos sido testigos de la creación de una generación perdida "Mil días de violencia que han resultado en la pérdida de vidas de decenas de miles de hombres, mujeres y niños y en el desplazamiento de millones de sirios en el país y más allá de sus fronteras en búsqueda de seguridad", señaló este domingo la comisaria europea de Cooperación Internacional, Ayuda Humanitaria y Respuesta a Emergencias, Kristalina Georgieva.

"Mil días de muerte, miedo y sufrimiento, de privación y de desesperación, mil días en los que hemos sido testigos de la creación de una generación perdida", sostuvo además. "Mientras, sigo reiterando mi llamamiento —y el de toda la comunidad internacional— a las partes implicadas en este terrible conflicto para que faciliten el acceso humanitario a todos los necesitados, que protejan a los civiles y que respeten la ley humanitaria internacional", recalcó la comisaria europea.

Desarme químico sirio

Hasta el momento, el único paso adelante que ha habido en este conflicto se refiere al plan para destruir las armas químicas del régimen de Bachar al Asad, que llegó tras un acuerdo logrado entre Estados Unidos y Rusia. Este plan fue la respuesta al ataque registrado el pasado 21 de agosto en las afueras de Damasco, en el que murieron más de 1.400 personas, y que el régimen sirio aceptó llevar a cabo para evitar un ataque internacional sobre el país.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas anunció el pasado 30 de noviembre que EE UU se encargará de destruir las armas químicas más peligrosas a bordo de un buque, que Siria deberá entregar antes de fin de año.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, instó a la comunidad internacional a que no se preocupase sólo de la destrucción de las armas químicas del régimen, ya que decenas de miles de sirios han muerto también por el uso de armamento convencional.

Conferencia de paz

La segunda conferencia de paz sobre Siria que tendrá lugar en Ginebra el 22 de enero tampoco parece que vaya a servir para poner fin a la guerra civil, pese a que algunos organismos como la Comisión Europea hayan puestos sus "esperanzas" en que así sea.

Fue el pasado mes de noviembre cuando se puso una fecha para celebrar esta conferencia en enero, que llevaba posponiéndose desde el pasado junio. En el horizonte, todavía queda por definir la lista de invitados, entre los que podrían estar Irán y Arabia Saudí.

La presencia de Irán (al que el régimen de Siria quiere en Ginebra) es uno de los problemas que hasta ahora habían impedido la convocatoria de esta conferencia, debido al rechazo de la oposición siria y EE UU, mientras que Damasco ve con hostilidad que Arabia Saudí acuda al evento, debido al apoyo material y financiero que el reino ha ofrecido a los grupos opositores sirios.

El mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, reconoció que esta conferencia no servirá para lograr la paz inmediata en el país, aunque sí espera conseguir que "los sirios puedan hablarse unos a otros y empezar un proceso de paz creíble, factible y efectivo".