El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) expresó el jueves su preocupación por la situación de los 400 inmigrantes africanos a bordo del "Marine I", en la costa africana, y pidió que "por motivos humanitarios" se les deje desembarcar "lo más pronto posible".

El "Marine I" fue localizado, al parecer a la deriva y con unas 400 personas de diferentes nacionalidades africanas a bordo, el pasado 30 de enero por los servicios españoles de Salvamento Marítimo.

El barco con los inmigrantes subsaharianos a bordo se encuentra frente a las costas de Mauritania desde hace cuatro días, sin permiso para desembarcar, y está acompañado por el remolcador español "Luz de Mar", que lo trasladó hasta las costas de ese país africano.

"ACNUR apela a que por motivos humanitarios esas personas salgan de ese barco lo antes posible", indicó el director de Protección de la agencia de la ONU para los refugiados, George Okoth-Obbo, mediante un comunicado de prensa difundido en Ginebra.

ACNUR apela a que por motivos humanitarios esas personas salgan de ese barco lo antes posible

Okoth-Obo señaló que "en este preciso momento la prioridad es ayudarles y no dejar a esas personas en el mar a la deriva y en condiciones precarias".

La agencia de la ONU agregó que, por ahora, "no está claro si hay gente en el 'Marine I' que busca asilo".

"Se tienen que adoptar medidas para identificar a las personas que deseen solicitar asilo o protección internacional, además de canalizar esas peticiones de la manera adecuada", precisó Okoth-Obbo.

ACNUR recordó que la Cruz Roja de España y la Media Luna Roja de Mauritania están proporcionando material de primera necesidad a esas personas.

Señaló que los barcos que ejercen su obligación de rescatar a quienes están en peligro en el mar luego tienen problemas para desembarcar a esas personas.

"Ese estado de la situación puede amenazar seriamente la integridad de una tradición humanitaria honrosa y de la obligación legal de asistir a quienes están en situación de peligro en el mar", añadió el representante de la ONU.

Bernardino León, en Mauritania

Y mientras ACNUR hace pública su preocupación, el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, se halla en Mauritania, adonde viajó hoy para intentar negociar una solución para los inmigrantes.

Fuentes de Exteriores informaron de que la intención de León es cerrar un acuerdo con Mauritania y Guinea Conakry, país desde el que zarpó el barco que fue avistado a la deriva el pasado 30 de enero rumbo a Canarias.

España quiere que Mauritania deje desembarcar al pasaje del barco a cambio de que luego sean trasladados a Guinea Conakry
La solución pasaría por que Mauritania aceptase que el barco atracara en su costa siempre que los ocupantes fueran trasladados a continuación a Guinea Conakry.

El país guineano aún no ha dado esa garantía puesto que exige que se confirme previamente que el barco salió de su territorio.

No se conoce todavía con exactitud el número de inmigrantes ni su nacionalidad, razón por la que el buque permanece a quince millas de la costa mauritana desde el pasado domingo, día 4 tras ser remolcado por Salvamento Marítimo.

Bernardino León tuvo que cancelar el viaje que tenía previsto a Mali junto con una delegación encabezada por el comisario europeo de Desarrollo y Cooperación, Louis Michel, para poner en marcha la primera Agencia de Inmigración y Empleo en los países subsaharianos.