Lo que parecía una avería más en la lista de problemas de la L-6 de Metro se ha convertido en una investigación de resultado incierto.

El trabajador se enfrenta a entre tres y siete días de suspensión de empleo y sueldo

El pasado martes personas ajenas a Metro entraron, acompañados por un trabajador del suburbano, en la cabecera de un convoy en Canillejas sólo 10 minutos después de que el servicio hubiese sido interrumpido entre Argüelles y Cuatro Caminos.

Ahora, fuentes del gobierno regional citadas por el diario La Razón aseguran que tienen identificado al obrero que acompañaba a los extraños, gracias a las grabaciones que se realizan en las estaciones.

La Comunidad, que además tiene pruebas de otros problemas con cables pelados o cortados, cree que detrás de estos hechos habría un sabotaje que podría explicar ésta y otras averías.

Los sindicatos lo niegan

Los empleados de Metro no tienen ninguna necesidad de realizar actos vandálicos

Los sindicatos CC.OO. y UGT de Metro de Madrid han señalado por su parte que los trabajadores del metropolitano no tienen ninguna implicación en los últimos sabotajes y aseguraron que este hecho es una excusa del Gobierno regional para "desviar la atención" sobre la averías de la Línea 6.

"Los empleados de Metro no tienen ninguna necesidad de realizar actos vandálicos", ha señalado el secretario general de CC.OO. Metro, Ignacio Arribas, quien ha añadido que "ésta es la manera que tienen los responsables de Metro y de la Consejería de Transportes de 'echar balones fuera' sobre el problema de las averías en la Línea 6".

Arribas explicó que "todo se debe a la recuperación para el servicio de trenes 5.000, que son de 1975, y que fueron llevados al desguace el verano pasado".