Operación militar francesa en Mali
Militares franceses embarcan en un avión militar para dirigirse a Mali. El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, dijo que el objetivo de la intervención militar francesa es "desplazar a los terroristas para ser sustituidos por las fuerzas africanas". Alain Courtillat / EFE

El presidente francés, François Hollande, que en la República Centroafricana ha lanzado su segunda acción militar en el continente este año, se ha comprometido a formar a los soldados de una futura fuerza de reacción rápida constituida por africanos, y ahora desea encontrar financiación entre los europeos.

Esta fue la principal realización concreta de la cumbre franco-africana de dos días que finalizó este sábado en París, con el objetivo declarado de que ese dispositivo pueda estar listo en el horizonte de 2015 y le libere de operaciones como la que Francia ha protagonizado en Mali o la que acaba de empezar en la República Centroafricana.

"África debe asumir ella misma su seguridad. Es un principio fundamental" para "frente a las crisis, frente al terrorismo, a la piratería, (...) poder intervenir de forma rápida y eficaz", declaró Hollande al presentar a la prensa las conclusiones de la cumbre.

Buscará financiación de la UE

Para impulsar esa "fuerza de acción rápida que debe ponerse en marcha en los próximos meses" Francia se comprometió a formar, encuadrar y equipar en los próximos años a 20.000 soldados pero "queda pendiente la cuestión de la financiación", reconoció el presidente francés.

Avanzó que para encontrar una solución lo primero que pretende hacer es plantear en la cumbre europea de finales de mes que la UE "asuma su parte" con el argumento de que la seguridad en África forma parte de su propia seguridad.

Hollande afirmó que "Francia no quiere ser la única que apoye" lo que por ahora no es más que un "embrión" acordado en la cumbre de la Unión Aficana del mayo pasado y dijo que de haber existido podría haberse empleado en Mali para desalojar a los yihadistas que controlaban el norte del país, expulsados por militares franceses.

Despliegue de 1.600 soldados este sábado

Cuando la intervención francesa en la República Centroafricana se inició el jueves por la tarde, Francia tenía allí 600 soldados, una cifra que ha aumentado hasta los 1.600 de este sábado, y que se mantendrá "tanto tiempo como sea necesario", señaló Hollande.

Los países africanos pondrán 6.000 soldados para esta misión internacional en la República Centroafricana que buscará garantizar la seguridad y poner coto a las masacres. Esta operación recibió este sábado el respaldo político de los países africanos en la cumbre celebrada en París.

Fases de la intervención

A diferencia de la intervención en Mali, "no se trata de luchar contra el terrorismo" Hollande avanzó que en una segunda fase, el objetivo de la operación será "desarmar a todas las milicias y a todos los grupos que aterrorizan a la población", a lo que seguirá una tercera para que las autoridades retomen el control del territorio y asuman la protección de la población.

Por último, se deberán celebrar unas elecciones "libres y pluralistas", como en Mali, donde Francia lanzó una operación a comienzos de año para desalojar a los yihadistas que controlaban el norte del país.

El presidente francés señaló algunas diferencias con Mali, en particular que en la República Centroafricana "no se trata de luchar contra el terrorismo". No obstante, también aludió algunos paralelismos, como que "hay que golpear fuerte rápidamente".

Respuesta de la UE

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, reconoció que en África Francia es "precursor o líder de las acciones europeas" pero en lugar de aventurarse sobre hasta dónde están dispuestos a llegar los países miembros, prefirió hacer un repaso de lo que ya han hecho.

Van Rompuy señaló que la UE ha movilizado casi mil millones de euros en programas de diversas misiones de paz en diversos puntos de África, que acaba de decidir un aumento de su ayuda humanitaria en la República Centroafricana hasta cincuenta millones de euros.

Y tras "subrayar el papel insustituible de la ONU", aludió a la cumbre europea de dentro de dos semanas, y consideró que en las cuestiones de seguridad "hace falta un enfoque que aborde las raíces del problema, es decir el desarrollo de los países más débiles", pero también la lucha contra los extremismos.