El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, ha decidido apartar provisionalmente de todo ejercicio público del ministerio sacerdotal al sacerdote denunciado por presuntos abusos sexuales a un menor de 14 años de edad después de que los padres de éste lo denunciaran.

El Arzobispado apela a la presunción de inocencia del sacerdote y dice que hay "manipulación"
Según informó el Arzobispado en un comunicado remitido a Europa Press, esta decisión se ha adoptado pese a que las acusaciones "no han sido en absoluto probadas" e incluso "hay indicios significativos de manipulación", por lo que pide a la opinión pública y a todas las personas afectadas que "respeten la dignidad de las personas y el principio de presunción de inocencia".

Conmoción en el pueblo

La Zubia era ayer un hervidero. Un sacerdote afincado en la localidad y que hace nueve años ejerció como vicario de la parroquia ha sido acusado de abusar de un menor de 14 años.

El joven acudía a clases de apoyo de catequesis a la parroquia del Ángel Custodio, en el Zaidín, donde el sacerdote, Don Cayetano, ya jubilado, daba clases de esta materia.

El cura aprovechó para piropear y tocar los muslos y el trasero a nuestro hijo

«Las dos veces que se encontraron en el autobús», según los padres, «el cura aprovechó para piropear y tocar los muslos y el trasero a nuestro hijo».

El domingo «lo estaba esperando y después de cogerlo del brazo se lo llevó a un callejón y le dijo que se quitara los pantalones; como no quiso, se los bajó él y comenzó a manosearlo», afirman los progenitores. El menor no pudo más y se lo contó a sus padres, que salieron en busca del supuesto agresor. «Esa noche lo estuve buscando por el pueblo y, si lo encuentro, lo mato», afirma el padre.

El encuentro se produjo el lunes, cuando el menor reconoció a su supuesto agresor y se interpuso la denuncia.

Grabación con un móvil

Los padres aseguran que tienen testigos de los hechos y una grabación realizada con un móvil en el que se ve al sacerdote con el menor.

El Consistorio de La Zubia anunció ayer que ejercerá la acusación pública si la denuncia prospera judicialmente, e informó de que la familia está siendo atendida por los servicios sociales.

Problemas para dar el bautismo

«Se negó a bautizar a mi hija porque el padrino tenía menos de 30 años y no estaba confirmado». Así explica Moisés García, vecino de Albuñuelas, la trifulca que mantuvo con el padre Cayetano cuando era cura de la localidad, hace seis años. Según relata, el sacerdote «ponía sus leyes» y la única solución fue aguardar a que el padrino cumpliera la treintena. «Otra pareja esperó dos años hasta que el padrino terminó los cursillos y se confirmó». Afirma que el párroco pagaba sus consumiciones en los bares con un «que Dios te lo pague», y añadió que no le extraña la denuncia por presuntos abusos, ya que era una persona «con muchas rarezas».