Las medidas de seguridad se van extremando en el puerto a medida que se acerca la fecha de inicio de las regatas del acto 13 de la Copa América, máxime tras la detención de un etarra que presuntamente se disponía a preparar atentados en la nueva dársena.

Tanto es así que, según fuentes de la organización del evento, ya están funcionando en todo el recinto portuario un total de 110 cámaras de videovigilancia a las que se unirá la instalación de otras 80 en los próximos días. Estas cámaras están conectadas a un puesto de mando donde se controlan desde los vehículos que entran y salen hasta las personas.

También en breve, los tres accesos peatonales que tendrá el puerto quedarán acotados con arcos detectores de metal fijos y portátiles y equipos de rayos X para controlar el interior de bolsos y mochilas. Estos accesos estarán ubicados en la puerta que hay al final de la avenida del puerto, junto a la aduana (calle Marcos Sopena) y en el paseo de Neptuno.

Fuentes policiales han informado también de que se emplearán inhibidores para cortar frecuencias por control remoto, y evitar así la posibilidad de accionar dispositivos a distancia.

Como complemento a estas medidas, la Guardia Civil y las policías Nacional, Portuaria y Local harán controles de toda la zona portuaria por tierra, mar y aire. De hecho, las mismas fuentes han informado de que la Policía Nacional ya ha comenzado a realizar controles fijos diarios en la entrada de la avenida del Puerto y junto al edificio Veles e Vents.