«Esto no pasaría en Carretera de Cádiz»
Para entrar a las ventas de Puerto de la Torre hay que sortear las obras (izquierda). Maquinaria, aceras a medias y vecinos comparten espacio (V. Bueno).
En este extremo de la capital no hay zanjas del Metro, pero la obra de duplicación de carriles de su calle principal –la mayor obra municipal del distrito– ha elevado las quejas de los restaurantes al compás de la bajada en las cifras de su negocio.

El restaurante de Francisco Aranda está en uno de los tramos afectados por los trabajos en la calle Lope de Rueda. «Abrimos el negocio en mayo del año pasado. Vinimos a Puerto de la Torre a meternos en la boca del lobo», asegura Aranda.

Afirma llevar siete meses con las obras frente a la puerta de El Balarte: «Nadie se interesa por nosotros. Esto no pasaría en los comercios de Carretera de Cádiz», recalca. Ante las cercanas y jugosas comuniones, tanto clientes como reservas son «bastante inferiores» de lo habitual.

El dueño de la venta El Torcal, Andrés Aguilar, se lamenta de que tiene que elevar su entrada porque un tramo de acera nueva ha quedado por encima de la parte baja de su puerta. «Las obras nos perjudican, pero después nos beneficiarán». Aranda no lo ve así: «Decenas de mis clientes no tendrán donde aparcar».

Por otra parte, los vecinos denuncian que desde el jueves ha habido cuatro cortes de agua en Puerto de la Torre por rotura de tuberías. Fuentes de la empresa que hace la obra reconocen que rompieron dos: «Son viejas y no hay mapas de su ubicación».