Los investigadores creen que los restos de ADN de Mainar hallados en el volante y el freno de mano del coche de la víctima son pruebas «válidas y suficientes». Asimismo, barajan la posibilidad de que haya otros implicados en el asesinato, basándose en la declaración de un testigo que aseguró haber pasado junto al coche de Grima y haber visto a dos personas.

María Luisa Mainar se mostró ayer «convencida» de la inocencia de su hermano, que se ha retractado de su primera declaración, en la que se autoinculpó.